Las ciudades ante el gran reto de su descarbonización

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Dentro de tres décadas, dos de cada tres personas en el mundo vivirán en ciudades, núcleos que son responsables del 60% de las emisiones de gases invernadero. Por eso, en el gran reto de la descarbonización de la economía las ciudades son uno de los agentes más importantes. Y las áreas de actuación son amplias y diversas: gestión de residuos, garantía, suministros, infraestructuras, movilidad

Las ciudades españolas no son ajenas a esta realidad y, en mayor o menor medida, todas están poniendo en marcha iniciativas y diseñando planes para garantizar la sostenibilidad de las urbes y del planeta. Tanto a corto como a medio y largo plazo el reto es volver a situar a las personas en el centro del diseño de las ciudades, garantizando la calidad del aire que se respira.

El transporte y la movilidad

Una de las principales áreas de actuación tiene que ver con todo lo relacionado con el transporte y la movilidad. No en vano, el 40% de las emisiones de gas invernadero que emanan las ciudades tiene en el transporte a su protagonista.

Se calcula que en España casi 20 millones de personas utilizan el transporte personal a diario, lo que hace que se pierdan 130 horas anuales en atascos en las grandes ciudades. Además, el problema del vehículo privado es que el 97% del tiempo permanece estacionado y ocupa el 60% del espacio público. Como resume el presidente de ASYPS (Asociación para la Sostenibilidad y el Progreso de las Sociedades), Luis Jiménez Herrero, “mover 1.500 kilos que suele pesar un coche para trasladar algo de 70 kilos, que puede pesar una persona, no tiene sentido”.

Por eso las ciudades apuestan por nuevos modelos de movilidad compartida y servicios de movilidad eléctrica alimentados por fuentes limpias, así como por un uso intensivo de la bicicleta y otro tipo de transportes, sin olvidar la movilidad a pie. Según Andrés Boix Palop, autor de ‘Ciudad y Movilidad’ y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia, “si en una ciudad compacta (como son la mayoría de las mediterráneas en España) no logras que el 80% de los trayectos sean andando, estás fracasando”. Pero, para eso, y tal y como reconoce este experto, hay que poner la infraestructura correcta (aceras amplias, con árboles o zonas de sombras) y reivindicar esa eficiencia.

“Si en una ciudad compacta (como son la mayoría de las mediterráneas en España) no logras que el 80% de los trayectos sean andando, estás fracasando”Andrés Boix Palop, autor de ‘Ciudad y Movilidad’ y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia

Para este mismo experto, las ciudades y sus gestores deben ser conscientes de que “el espacio público tiene un coste y hay que pagar por ello. Si usas el coche estás generando costes y los tienes que pagar, bien a través de fiscalidad o mediante otras medidas indirectas”.

Cómo financiar el transporte público

Quizá porque es una de las primeras medidas que se están tomando y sus efectos son muy visibles, los representantes de varias ciudades reunidos en el foro “Ciudades descarbonizadas”, organizado por El Confidencial, reclamaron la elaboración de varios planes estatales; por ejemplo, uno sobre la financiación del transporte público.

El subdirector de Medio Ambiente en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Luis Mecati, puso como ejemplo de buenas prácticas al consorcio en Madrid, vigente desde 1985 y que combina tanto redes públicas como privadas. “El transporte colectivo debe ser de calidad. La gente va a utilizarlo si hay itinerarios y buenas conexiones. Esto impulsa las rutas saludables, por lo que hay que involucrar a los ciudadanos en las políticas de movilidad”, apostilló.

Todos los ayuntamientos son conscientes de que, aunque su ámbito de actuación es local, sus medidas acaban afectando a otros municipios. Baste como ejemplo el caso de Madrid: cada día un millón de vehículos entran en la ciudad procedentes de otras urbes y, a su vez, 800.000 vehículos salen de la capital cada día con rumbo a la periferia. Por eso, los ayuntamientos reclaman la creación de mancomunidades que permitan soluciones dialogadas, compartidas y consensuadas. “Es imprescindible a nivel regional la movilidad y que haya más entendimiento con los responsables de la comunidad”, reclamaba Paz Valiente, coordinadora general de medio ambiente, sostenibilidad y movilidad del Ayuntamiento de Madrid. Algo que estos mismos representantes políticos entienden que se favorecerá cuando estos asuntos salgan de la agenda política para ser un bien común asumido por todos.

En Valencia, por ejemplo, el concejal de Movilidad, Guiseppe Grezzi, explicaba que desde 2016 se ha dado tal impulso a la bicicleta que la del Turia es ya la cuarta mejor ciudad europea para este medio de transporte. Además, se han recuperado 33.000 metros cuadrados de zonas peatonales y se han realizado inversiones en transporte público con autoridad local.

“Aparcar en la puerta de tu casa no es un derecho. Lo que es un derecho es respirar aire de calidad”María Sánchez, concejala delegada general de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Valladolid

Otras ciudades como Valladolid apuestan por la creación de zonas de cero emisiones y un plan de emergencia de la contaminación que incluye el corte al tráfico rodado. “Hace años era impensable estar en alerta 1 como estamos hoy mismo”, aseguraba María Sánchez, concejala delegada general de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de la ciudad, quien reclamaba valentía a los consistorios para tomar estas medidas no siempre populares. “Aparcar en la puerta de tu casa no es un derecho. Lo que es un derecho es respirar aire de calidad”, sentenciaba.

Más allá de la movilidad

Pero, más allá del transporte y la movilidad, las ciudades también están trabajando para poder cumplir con el propósito de la descarbonización. Como señala la FEMP, la salud también debe estar presente en las políticas de movilidad y sostenibilidad.

“La contaminación no es solo la emisión de gases y el efecto invernadero, sino que afecta a la calidad del aire lo que tiene muchas repercusiones en la salud de las personas. Por eso, las medidas no se toman por decisiones políticas sino por salud y medio ambiente”, defendía Mecati.

En este sentido, aseguraba que la constituida como Red Española de Ciudades por el Clima ha firmado un convenio con Red Eléctrica Española para promover la electricidad en el vehículo privado, pero también en las viviendas, que necesitan su correspondiente reconversión. “Hay que regenerar las ciudades, con infraestructura verde que aminore los efectos del cambio climático”, declaraba.

Imágenes: iStock/RobertBreitpaul, Rasica, Mike_Kiev

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