Cómo crear un huerto en casa: trucos y consejos

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Aunque vivamos en ciudades necesitamos contacto con la naturaleza. Tanto es así que muchos urbanitas han encontrado en las viviendas con terreno un lugar donde reponerse del shock que supuso el confinamiento y las restricciones impuestas durante la pandemia de coronavirus.  También la oportunidad de llevar a cabo proyectos que nunca antes se habían planteado. Por ejemplo, crear su propio huerto en casa.

Ya sea por imitar a vecinos que comen cada día como reyes o por buscar un punto más de intensidad en su relación con el medio natural, algunos de estos nuevos habitantes de casas con finca o una pequeña parcela de tierra se plantean cultivar sus propias verduras y hortalizas. Eso sí, pocos tienen experiencia previa en el campo, por eso quienes no saben ni cómo coger una azada se hacen la gran pregunta: ¿por dónde empiezo?

Como ocurre con cualquier otro proyecto, lo primero que hay que hacer para crear un huerto en casa es planificar. Y si se es novato en estos menesteres, hay una serie de trucos y consejos que facilitarán la iniciación en el interesante mundo del autoabastecimiento. Vamos con ellos.

Planifica tu huerto

Crear un huerto

Poner en marcha un huerto no consiste en acotar una parte del terreno y esperar a que aparezcan solos los tomates. De hecho, esta tarea tiene mucho más que ver con el papel y el lápiz que con abonos, aperos de labranza o semillas.

Es muy importante trazar un plan de cultivo que tenga en cuenta, en primer lugar, la zona en la que se encuentra el terreno. Este factor es el que va a determinar en gran medida el tipo de verduras y hortalizas que se podrán desarrollar. Por ejemplo, cultivar grelos en Andalucía es una posibilidad, por el momento, solamente experimental. Por este motivo, conviene informarse acerca de las especies que mejor se desarrollan en la zona.

También hay que observar la cantidad de luz solar que recibe el terreno en las distintas épocas del año, ya que esta cuestión puede limitar la variedad de especies. Si el terreno recibe la suficiente de primavera a invierno, podremos establecer un calendario para todos los meses del año. Si solo llega luz entre primavera y verano, habrá que elegir las especies que se dan en esas temporadas.

Dónde situar el huerto

Cultivar cebollas en un huerto

Otro elemento clave en nuestro plan de cultivo es determinar qué cantidad de hortalizas queremos producir. Es decir, si solamente queremos obtener las suficientes para consumirlas en casa y repartir entre los vecinos, o si queremos aprovechar excedentes para su venta.

Esta es una cuestión clave que nos permitirá saber la cantidad de terreno que deberemos delimitar para dedicarlo a nuestro huerto. Una vez decidida su extensión, buscaremos el mejor lugar para desarrollarlo.

Normalmente será el rincón más soleado para que las plantas puedan crecer adecuadamente. Dependerá en buena medida del espacio que realmente tengamos disponible y de las especies que queramos cultivar.

También conviene estudiar la calidad del terreno. Factores como su dureza o composición —arenoso, arcilloso…— determinarán el tipo de aportes que necesita, tanto en forma de nutrientes para las plantas como de riego. En esta cuestión es buena idea recurrir a algún vecino con huerto para que nos oriente sobre las necesidades que suelen presentar los suelos de la zona.

Cómo preparar el terreno

Preparar terreno para un huerto

Una vez elegida y delimitada la zona que destinaremos al huerto, toca ponerse manos a la obra para preparar el terreno. Se trata de deshacerse de las hierbas que puedan haber crecido sobre ella y que pueden entrar en competencia con nuestros cultivos. También de aflojar la tierra para que las raíces de las plantas puedan extenderse a sus anchas.

Normalmente, para un pequeño huerto de iniciación la labor de labrar la tierra se podrá realizar de manera manual con una azada y algo de paciencia. Debe hacerse en un momento en el que el suelo no esté demasiado húmedo ni seco para que la estructura de la tierra sea la adecuada durante la siembra. Si se pega a la azada como una masa, habrá que esperar a que unos cuantos días de sol lo sequen un poco.

Una manera de organizar el huerto es el uso de bancales, que son franjas de terreno elevadas para el cultivo. De este modo utilizamos los pasillos que quedan entre los bancales para acceder a cualquier zona de nuestro huerto sin pisar los cultivos. Conviene orientarlos de norte a sur para poder aprovechar la máxima cantidad de luz solar posible.

Para el riego posterior se puede instalar un sistema específico o bien recurrir a regaderas y mangueras, en función de lo que requiera nuestro huerto.

Trucos para sembrar

Trucos para sembrar

Una vez preparado el terreno y realizados los aportes necesarios, le toca el turno a la siembra. Aunque siempre nos imaginamos a un agricultor esparciendo semillas por el suelo, lo cierto es que existen alternativas más sencillas para cultivar nuestro huerto. Por ejemplo, utilizar plántulas, si el cultivo que hemos elegido las admite.

Se trata de semillas ya germinadas que se pueden comprar en viveros o incluso desarrollar en casa a partir de semillas de hortalizas que hayan sobrado, como pimientos o tomates. Prácticamente todos hemos hecho el experimento en el colegio con un recipiente vacío de yogur y un poco de tierra. Eso sí, es importante conocer si la especie elegida requiere el uso de un semillero o invernadero para producir plantones o si necesita siembra directa.

A la hora de distribuir las especies, un buen truco consiste en plantar las de ciclo rápido entre otras de ciclo lento, cuando sea posible. De esta manera podremos cosechar antes unas y liberar espacio para que las lentas puedan acabar de crecer. Es decir, tendremos unas hermosas lechugas en nuestra mesa mientras los calabacines que disfrutaremos más adelante van engordando.

Imágenes | Unsplash: Kamala Saraswathi. Pixabay: Couleur, Nadezhda56, jf-gabnor, StockSnap.

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