Enclaves españoles: 26 territorios fuera de sus provincias

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Los enclaves son zonas ubicadas dentro de provincias a las que administrativamente no pertenecen. En España el caso más conocido y mediático es el del Condado de Treviño, 221 km2 que pertenecen a la provincia de Burgos aunque geográficamente están localizados en Álava. Pero no es el único enclave de nuestro país ni el más extenso.

Detrás de estas excepciones territoriales suelen haber motivos históricos. Han sido varios los intentos de tipificar e identificar todos los enclaves que hay en España. A día de hoy el trabajo que se toma como referencia es el libro Viaje a los enclaves españoles (1995), del filólogo Ramón Carnicer, quien a imagen y semejanza de Miguel de Unamuno, recorrió España acompañado de su hijo a mediados de los años 90 para identificar y fotografiar cada uno de ellos. En total, 26.

Origen de los enclaves

Según apunta Carnicer en su libro, el origen de la separación de estos territorios estaría en la división provincial que se realizó en 1833. Un real decreto por el que España quedaba dividida en 49 provincias, y que a día de hoy sigue vigente con una única modificación: en 1927 la provincia de Canarias quedó organizada en la dos actuales, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.

En el artículo 3º del mencionado decreto se especifica lo siguiente: “La extensión y límites de cada una de dichas provincias son los designados a continuación de esta ley. Sin embargo, si un pueblo situado en la extremidad de una provincia tiene una parte de su término dentro de los límites de la provincia contigua, este territorio pertenecerá a aquella en que se halle situado el pueblo, aun cuando la línea divisoria general parezca separarlos”.

enclaves

El expediente en el que se alegaban las razones de la existencia de algunos de estos enclaves desapareció en un incendio en 1939. De ahí que no se tenga constancia por escrito de los motivos reales de determinadas ordenaciones. En estos casos, los autores como Carnicer recurren a hechos históricos probados anteriores a 1833. Así tratan de explicar por qué un territorio se encuentra fuera de la provincia a la que pertenece desde el punto de vista administrativo.

Enclaves peculiares

La casi totalidad de los enclaves identificados en el libro de Ramón Carnicer se localizan al norte de la Sierra de Guadarrama, cordillera que ejerce de frontera natural entre la Comunidad de Madrid y la provincia de Segovia. Junto al Condado de Treviño, uno de los casos más destacados es el de Rincón de Ademuz, por el ser el de mayor superficie con 370 km2. Pero también tiene otra peculiaridad: está rodeado de dos provincias que pertenecen a comunidades autónomas diferentes, Cuenca y Teruel. Una situación que se repite en cuatro ocasiones más.

26 enclaves de España

El enclave más pequeño es el de Sant Pere de Graudescales. Ubicado en la provincia de Lleida y perteneciente a Barcelona, es un territorio de poco más de 200 m2 que, como se recoge en el artículo Territorios separados en España: origen y situación actual, publicado en la revista Espacio, Tiempo y Forma de la UNED, está compuesto únicamente por una iglesia románica.

Palencia es la provincia que gestiona más territorios fuera del límite geográfico de la provincia: seis en total. La Berzosilla, de 20 km2, es el más extenso; y Aguares, de poco más de 1 km2 el más pequeño. La lista la completan Aguanares, La Rebolleda, Lastrilla y Villodrigo.

Entre los 26 enclaves documentados por Carnicer, el de Petilla de Aragón forma parte de la historia porque es el lugar donde nació Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina en 1906 junto al médico italiano Camillo Golgi por su trabajo sobre la estructura del sistema nervioso. Ocupa poco más de 21 km2 y hasta el siglo XII perteneció a Aragón para después formar parte del reino de Navarra. Según recoge la publicación de la UNED, Petilla fue parte de la compensación por impago de un préstamo que el rey navarro Sancho VII el Fuerte le concedió a Pedro II el Católico, rey de Aragón.

Separado de España por apenas cinco kilómetros está el único enclave internacional: Llivia. Este municipio gerundense está rodeado de territorio francés, una situación que se remonta al Tratado de los Pirineos de 1659. Por este acuerdo, España debía entregar a Francia varios pueblos de La Cerdeña tras la Guerra de los Treinta Años. Llivia no estaba incluido por tener categoría de villa y no de pueblo.

A día de hoy, no parece que la situación de estos enclaves vaya a cambiar. Su existencia desde hace casi 200 años ha provocado que sus habitantes acepten su  situación. En algunos casos identificándose con las costumbres del territorio que les rodea, y en otros con aquella administración que se encarga de su gestión.

Imágenes: iStock/Popartic, Google Maps

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