Por qué los edificios sostenibles son un gran negocio para todos

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¿En qué pensamos cuando imaginamos un edificio sostenible? Probablemente, en una vivienda con lo último en aislamiento para ahorrar energía, con una arquitectura que respeta el entorno y una orientación óptima.

Aunque todas ellas son cualidades que favorecen la sostenibilidad de una edificación, no son las únicas. Es más, la etiqueta “sostenible” no solo se aplica a lugares en los que viven personas, también se asocia cada vez más con oficinas, hoteles y otros edificios terciarios. La razón es que la sostenibilidad es un gran negocio para propietarios, arrendatarios y también para el propio planeta.

Piensa bien y acertarás

En el caso de la sostenibilidad de los edificios, la máxima es “piensa bien y acertarás”. Esto se debe a que no solo se trata de una cuestión energética o estética. En realidad, es un concepto global con muchas más implicaciones de las que nos imaginamos.

Según Cristina Reñones, gerente de Análisis Técnico de Activos Singulares en Sareb, en la construcción sostenible intervienen muchos factores, como la elección de materiales y procesos constructivos, el entorno urbano y la correcta gestión y reutilización de los recursos naturales, la conservación de la energía, el comportamiento social, hábitos de conducta y cambios en la forma de vivir los edificios con el objeto de alargar su vida útil…”.

La construcción sostenible reduce el consumo energético y de agua del inmueble. Por lo tanto, sus gastos de funcionamiento y mantenimiento son menores. Esto permite incrementar ligeramente las rentas y mejorar la tasa de ocupación de estos inmuebles
Cristina Reñones, gerente de Análisis Técnico de Activos Singulares en Sareb

Esto quiere decir que un edificio sostenible lo es desde el mismo momento en el que un arquitecto se sienta a diseñarlo y lo será hasta que sus materias primas regresen al medio en forma de residuos. La sostenibilidad es un principio que debe estar presente durante todo su ciclo de vida. No solo reducirá al mínimo la huella que dejará el edificio sobre el planeta, sino que además aumentará su valor en el mercado.

Ventajas de la construcción sostenible

Cada vez más inversores de edificios terciarios se interesan por inmuebles sostenibles, energéticamente eficientes y respaldados por una certificacion de sostenibilidad. La sostenibilidad en la construcción repercute en beneficios económicos y sociales para todas las personas vinculadas a la vida de un edificio, lo que se traduce en una mayor rentabilidad para quien opera o mantiene el edificio.

“La construcción sostenible reduce el consumo energético del inmueble, así como el de agua. Por lo tanto, sus gastos de funcionamiento y mantenimiento son menores. Esto permite incrementar ligeramente las rentas y mejorar la tasa de ocupación de estos inmuebles, en comparación con una competencia que no tenga este tipo de certificación”, explica Cristina Reñones.

“Si se mejoran las rentas obtenidas gracias al inmueble, se mantiene su ocupación y se reducen los gastos operativos, también aumentará su valoración y atractivo en el mercado. Esto otorgará un mayor valor en el largo plazo a nuestros activos e inversores”, añade.

Las ventajas que obtienen los arrendatarios al elegir un edificio sostenible son similares en opinión de esta experta. “Se benefician de la misma manera de la optimización energética y la reducción de consumos tanto privativos como comunes en el caso de edificios multiarrendatario. Por otro lado, la influencia en medidas adicionales como la calidad del aire, del agua, las vistas o los medios de acceso a las oficinas, inciden directamente en edificios más confortables, seguros y saludables para los usuarios. Esto también se traduce en beneficios económicos”.

Cuánto ahorra un edificio sostenible

Aunque existe la creencia de que diseñar y construir un edificio sostenible es más caro que aquellos que simplemente cumplen con las exigencias de la normativa vigente, esto no siempre es cierto. De hecho, en algunos casos el sobrecoste inicial se recupera solamente con la reducción de gastos operativos y de funcionamiento.

Según el organismo certificador internacional Breeam, un edificio en el que se han implantado medidas de sostenibilidad permite disminuir el consumo energético entre el 50 y el 70%, mientras que el de agua se puede reducir hasta el 40%.
“Sobre todo si se tienen en cuenta desde las fases tempranas de diseño, las opciones sostenibles no implican un aumento del coste de inversión o este no es significativo dentro del proyecto global”, matiza Cristina Reñones.

Para saber si un edificio es sostenible o no, en activos terciarios son frecuentes y valoradas las certificaciones internacionales como Breeam, Leed o Well… Además de perseguir edificios energéticamente eficientes, buscan influir en medidas como la calidad del aire, las vistas al exterior o los niveles de iluminación y ruido
Cristina Reñones, gerente de Análisis Técnico de Activos Singulares en Sareb

Cómo certificar la sostenibilidad

Para saber si un edificio es sostenible o no, no basta con mirar su etiqueta de eficiencia energética, como si de una lavadora se tratara. Existen varias certificaciones internacionales que tienen en cuenta todos los factores que implica este tipo de construcción.

“En activos terciarios son frecuentes y valoradas las certificaciones internacionales como Breeam, Leed o Well, de carácter privado y voluntario. Llevan más de diez años en el mercado y, además de perseguir edificios energéticamente eficientes, buscan influir en medidas como la calidad del aire, las vistas al exterior o los niveles de iluminación y ruido”, indica Cristina Reñones.

Cerca del 9% del valor de la cartera de inmuebles de Sareb se corresponde con activos terciarios, por eso la compañía estudia actualmente cómo optimizar muchos de ellos para permitir o mejorar su venta o alquiler. La certificación de sostenibilidad es una de las medidas que se contemplan dentro de esta estrategia.

De hecho, Sareb obtuvo el pasado mes de septiembre la certificación BREEAM “Muy Bueno” para el recién inaugurado Sheraton Hotel&Spa Resort en Hacienda del Álamo (Murcia), uno de los dos únicos hoteles en España que gozan de este nivel de certificación bajo el esquema BREEAM EN USO.

Además, la compañía acaba de obtener la misma certificación para su edificio de oficinas en la calle Costa Brava de Madrid.

Imágenes / iStock

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