¿Sueñan los jóvenes con comprarse una casa?

Tiempo de lectura: 5 minutos

En 2019 el 16% de los españoles entre 18 y 34 años ha comprado una casa o lo ha intentado. Ésta es una de las conclusiones del informe ‘Los jóvenes y su relación con la vivienda en 2018-2019’ elaborado por Fotocasa. En este análisis, que realizan desde hace tres años, se ofrece una visión sobre cuál es la situación de los menores de 35 dentro del mercado inmobiliario.

Los motivos por los que estos jóvenes han decidido dar el paso y convertirse en propietarios tienen que ver, principalmente, con una planificación a largo plazo. El 42% señala que tener una vivienda es una inversión y el 34% piensa que es un seguro para el futuro. Otras razones por las que prefieren la compra al alquiler, según el análisis de este portal inmobiliario, son la mejora de la situación laboral, para un 36%, y porque “alquilar es tirar el dinero”, también para el 36% de los encuestados, que pueden elegir diferentes motivos.

Junto a los que ya son propietarios, todavía hay muchos españoles por debajo de los 35 que no lo son. Para conocer cuáles son sus intenciones, hemos hablado con cinco de ellos. Cada uno reside en una ciudad española diferente y parece que sus preocupaciones son comunes.

Estoy ahorrando para independizarme

La mitad de los jóvenes activos –que todavía no han comprado pero sí está atentos a lo que ocurre en el mercado– se fijan un plazo de cinco años para adquirir una vivienda. Los de menor edad, de 18 a 24 años, sí manifiestan que esperan convertirse en propietarios antes de dos años. Sin embargo, según Fotocasa, las dificultades que encuentran en el mercado cuando llega el momento de emanciparse les obligan a retrasar su decisión para ahorrar más o porque sólo pueden optar por el alquiler. El 9% de ellos descarta completamente la posibilidad.

“La idea es comprar de aquí a tres o cuatro años. En San Sebastián no es fácil emanciparse antes de los 30. Lo normal es irte a vivir de alquiler y lanzarte a una compra a los 32, aproximadamente. También es común mucho solicitar promociones de viviendas de protección oficial”
Tatiana, 24 años

Dentro de este rango está María. Con 26 años y con un trabajo en el sector de la publicidad, actualmente vive de alquiler en Madrid. Su intención es adquirir una vivienda a medio plazo, pero reconoce que no es fácil: “En alguna ocasión me he planteado dar el paso, sin embargo, creo que los precios de compra son elevados”. La barrera económica es su principal dificultad para encontrar piso. Cuando le preguntamos qué condiciones tendrían que darse para convertirse en propietaria, no lo duda: “una mejora salarial y la bajada de los precios de compra”.

Mario, con la misma edad, también reside en Madrid en una vivienda de alquiler. La comparte con su novia. Su intención es “comprar a medio plazo, en uno o dos años”. Su principal obstáculo es el mismo que Maria: el económico, aunque le añade otro. “La casa me la quiero comprar en la provincia donde nací, en Málaga, y ahora vivo y trabajo en Madrid”. Sólo ha ojeado cómo está el mercado, pero tiene claro que lo primero que tiene que hacer es “ganar más dinero o ahorrar y, lo siguiente, estar 100% seguros de que vamos a irnos a vivir allí”.

Inquietudes muy parecidas comparte con Tatiana O. Esta periodista de 24 años vive con su madre en San Sebastián, pero ya está ahorrando para independizarse. “La idea es comprar de aquí a tres o cuatro años”. En su ciudad no es fácil emanciparse antes de los 30. “Lo normal es irte a vivir de alquiler y lanzarte a una compra a los 32, aproximadamente. También es común mucho solicitar promociones de viviendas de protección oficial”.

Tatiana está pagando un préstamo de un máster que ya ha acabado y, de momento, esa es su prioridad. Cuando se libere de esta deuda, tampoco habrá sorteado todos los obstáculos para lanzarse a la compra. Tendrían que darse dos condiciones: “un empleo estable y tener ahorrada una cantidad considerable para hipotecar lo menos posible”. Aunque también señala al precio como uno de los motivos para esperar unos años: “solicitar una hipoteca en San Sebastián no compensa”.

Las viviendas son caras, en especial para vivir solo

Un 60% de los menores de 35 años ni ha comprado ni ha alquilado ningún inmueble en el último año. Entre ellos, según el informe de Fotocasa, hay un 23% que tiene intención de adquirir un inmueble pero todavía no está buscando. Los principales motivos tienen que ver, sobre todo, con la situación laboral y económica, bien por no contar con ahorros, por tener otras prioridades de gasto o por el precio de la vivienda.

“Un sueldo mayor , que me permita ahorrar más, me lo pondría más fácil. El tipo de contrato que tengo y, sobre todo, mi futuro laboral, son las razones que me han llevado a desistir”
Sergio, 28 años

A sus 28 años, Sergio vive en casa de sus padres en Santurzi (Bizkaia). Este investigador predoctoral reconoce que sí le gustaría emanciparse y tener su propia vivienda, pero a día de hoy no lo ve posible por su actual poder adquisitivo. “Un sueldo mayor, que me permita ahorrar más, me lo pondría más fácil. El tipo de contrato que tengo y, sobre todo, mi futuro laboral, son las razones que me han llevado a desistir”. Nos cuenta que en su ciudad “es poco frecuente convertirse en propietario con menos de 30 años”.

Por otro lado, el 26% de los jóvenes inactivos en el mercado no se plantea comprar ni a medio ni a largo plazo. En este caso llama la atención que la situación laboral sigue encabezando la lista de motivos, pero con un descenso de once puntos respecto a 2018, seguido de los precios y la disponibilidad de alguna vivienda familiar.

Al igual que Sergio, Mario A. también vive con sus padres. Tiene 24 años y reside en Cambados (Pontevedra). Aunque todavía es estudiante parece tenerlo bastante claro: “En un futuro cercano solo contemplo de vivir de alquiler. El motivo principal es la falta de fondos, pero también inseguridad debido a una futura situación laboral inestable. Es imposible saber dónde estaré en uno, dos, cinco o 10 años”.

Mario nos cuenta que en esta localidad gallega “las viviendas son caras, en especial para vivir solo”. Y no duda en enumerar las condiciones que deberían darse para que algún día pueda convertirse en propietario: “trabajo estable, seguridad laboral a largo plazo, un salario decente, precios a la baja en la vivienda y que haya una gran diferencia en el coste que supone vivir de alquiler”.

Madrid, San Sebastián, Bizkaia o Pontevedra. Trabajando o estudiando. Hombre o mujer. A pesar de las diferencias en sus perfiles, todos estos jóvenes comparten las mismas inquietudes cuando se trata de convertirse en propietarios de una vivienda.

Imágenes: iStock/ BartekSzewczyk, Sergey Peterman, wutwhanfoto

¡Suscríbete a Huellas by Sareb!

Suscríbete y recibe información y artículos sobre las nuevas formas de vivir en las ciudades, su futuro y el del sector inmobiliario.

Suscribirme

Lo que contamos