¿Cómo se revaloriza una vivienda si se le añade un ascensor?

Tiempo de lectura: 5 minutos

El valor de una vivienda depende de un gran abanico de factores: su ubicación, los metros cuadrados, la distribución de las estancias, la dirección y apertura de las mismas, si hay o no equipamiento urbano cerca y de qué tipo (escuelas, transportes públicos, centros de salud, centros culturales, etc.), así como de que el edificio cuente o no con ascensor.

Según indica el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid en su revista especializada Nº159, “un edificio con ascensor revaloriza un 30% la vivienda”. ¿Por qué es tan relevante este elemento y cómo es capaz de aumentar de esta forma lo que vale un inmueble? Lo explicamos a continuación.

Breve radiografía del ascensor en España

En 2019, un comunicado de la Federación Empresarial Española de Ascensores enumeraba en 1,1 millones los ascensores que funcionaban en nuestro país. Esto supone que existían, según Credit Suisse y Eurostat, cerca de 20 (19,8) ascensores por cada 1.000 habitantes, un récord comparado con países vecinos como Francia (8) o Italia (15).

Sin embargo, los ascensores ni están uniformemente distribuidos ni, aunque seamos el país europeo con más ascensores instalados, tenemos suficientes. En España hubo un fenómeno de urbanización acelerada tras la posguerra y durante el éxodo rural de los 50 en adelante. Su resultado fue la construcción de millones de viviendas de más de un piso; algunas con ascensor, otras sin ellos, y con un diseño estructural que hace difícil su incorporación actual.

Esta eficiencia urbanística que concentraba a la población no está exenta de errores. Uno de los más notables es la falta de ascensores en muchos barrios. En España hay cerca de cinco millones de edificios que no son accesibles, de los cuales 1,2 millones carecen de ascensor. Es decir, haría falta más del doble de los instalados hasta la fecha para alcanzar la accesibilidad universal.

Instalar ascensor: así sube el precio de la vivienda

Esta demanda para satisfacer las necesidades mínimas de la población es solo uno de los factores que elevan el precio. Veremos alguno más en el siguiente apartado, pero antes nos detendremos en analizar cuánto eleva el valor de un inmueble la presencia de un ascensor, algo que varía de forma notable en función de la ubicación de la vivienda.

instalar ascensor en comunidad, indispensable

Así, por ejemplo, en ciudades como Madrid o Barcelona, según Tinsa, se puede alcanzar un máximo de aumento de precio del 35%, un porcentaje que se reduce al 15% en la periferia. Ambas encabezan el top, y pueden servir de referencia para el resto. Un informe de CAF Madrid de 2017 ofrecía ratios similares e incluía un mapa aproximado de la ciudad con un gradiente de colores del 0% al 40% en aumento de precio.

Barrios densos como Carabanchel se beneficiaban notablemente de un ascensor, mientras que en otros como Chamartín apenas variaba el precio. Ahora bien, existían (y existen) barrios en los que, aunque un ascensor no elevaba el precio de la vivienda, su falta sí lo reducía de forma considerable.

instalar ascensor en comunidad penalizacion

Estas ratios se suavizan de forma notable a medida que salimos de ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Murcia o Palma de Mallorca, por orden descendente de población; e incluso presenta notables diferencias entre ellas. Es decir, no podremos comparar ciudades entre sí de forma directa.

Como norma general, a mayor población y densidad poblacional (en España, a mayor demanda de inmuebles por oportunidades laborales del municipio), más aumenta el valor de una vivienda al instalar un ascensor. A medida que nos desplazamos a la periferia o accedemos a municipios pequeños, este aumento de valor económico baja hasta ser casi nulo. No así el valor social.

¿Por qué instalar un ascensor eleva el precio?

El motivo principal por el que la instalación de un ascensor revaloriza un piso es evidente: aumenta la comodidad y el confort de sus habitantes. Cuanto más alta es la planta, más crece el valor de la vivienda al evitar largos tramos de escaleras. Por eso penaliza más no tener ascensor en los edificios más altos, en los que a veces se costea la instalación en base a la altura.

Suele ser frecuente que una comunidad acuerde que los vecinos del décimo paguen un poco más por la instalación del ascensor que el del primero, aunque la ley indica que de darse una votación a favor se debe repartir el coste por cuota de participación en la finca. Después de todo, el vecino del primero también se beneficia de la instalación del ascensor, dado que el servicio le permite evitar ese primer tramo y, además, revaloriza su vivienda.

instalar ascensor en vivienda accesibilidad

Existe un segundo motivo, mucho más complejo y largoplacista, por el que aumentan los precios de los inmuebles, bajos incluidos, con la instalación de un ascensor. Y tiene que ver con la gentrificación, en este caso aplicada al bloque.

Cuando se instala un ascensor en una finca, incluso aunque el coste de mantenimiento sea bajo, este aparecerá mensualmente reflejado en la cuota de la comunidad. Si además de elevar el precio de la vivienda ésta lleva asociada una deuda vitalicia, esto disminuye de forma considerable el número y tipo de inquilinos que puede acceder a la misma, en pro de familias con estabilidad económica. En unas décadas puede cambiar el perfil de las familias.

Las barreras para instalar ascensores

El principal escollo al que se enfrentan los vecinos que quieren o necesitan un ascensor es la negativa de sus vecinos a la hora de soportar el coste proporcional de la obra y el mantenimiento. Instalar uno en un bloque de pisos aprovechando el hueco de la escalera inicia su precio en cerca de 30.000 euros. Pero no todas las fincas disponen de ese espacio.

En las ciudades españolas existen muchos pisos construidos en tres o cuatro plantas con solo un par de vecinos por planta, o alguna tipología similar, que data de mediados del siglo pasado. A menudo estos inmuebles requieren un ascensor externo por fachada que eleva su precio por encima de los 70.000 euros de obra, más mantenimiento, según las dos fuentes consultadas.

Estas cantidades son relativamente bajas para un bloque de seis pisos con cinco vecinos por planta, donde, incluso a 150.000 euros, en total cada familia tendría que poner ‘solo’ 5.000 euros. Sin embargo, incluso un modesto ascensor externo de 90.000 euros suele ser demasiado dinero para una familia de un bloque como los de arriba, con horquillas por familia de 11.000 a 15.000 euros, más la cuota de comunidad.

Si bien es cierto que la presencia del ascensor probablemente aumente el valor de los pisos en cuantía suficiente como para considerar la instalación, la realidad es que los habitantes no la tendrán en mente como medida actual si su objetivo es vivir allí muchas décadas. Más todavía si son jóvenes.

Esto deriva, en ocasiones, en choques generacionales: los mayores piden la instalación de un ascensor -cuyo coste no pueden cubrir en solitario-, mientras que las familias más jóvenes no ven la necesidad ni contemplan el presupuesto en sus gastos. Estas diferencias se acentúan cuando la finca es antigua y requiere de reformas de importancia para la instalación, con presupuestos mucho más elevados.

 

Imágenes | iStock/AndreyPopov, CAF Madrid, iStock/KariHoglund

Lo que contamos