Comprar o alquilar un trastero: claves para ganar algunos metros en casa

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“Cuanto más vives, más espacio necesitas”. Con este eslogan decoraba marquesinas y paradas de metro una conocida empresa de alquiler de trasteros hace unos meses. Una frase que puede encajar o no con el estilo de vida de cada uno, pero que expone, sin duda, una realidad: cada vez más gente vive en espacios más pequeños y necesita, por lo tanto, un sitio extra donde almacenar sus cosas.

La subida de precios de la vivienda y el aumento de sus habitantes están transformando el estilo de vida de las ciudades. Junto a las numerosas ideas propiciadas desde la economía colaborativa, surgen iniciativas de negocio que buscan dar soluciones a esta nueva realidad.

Una de las que ha irrumpido con más fuerza en los últimos años es la de los trasteros de alquiler, aunque también existe la posibilidad de comprar uno, como los que dispone Sareb en su página web. Los motivos son diversos: el pequeño tamaño de los pisos, el precio del alquiler o compra de las viviendas más grandes, el incremento de trabajadores itinerantes o el creciente número de personas que tienen negocios sin contar con un local comercial son algunos de ellos.

Más que un simple almacén

En los trasteros hay espacio para casi todo. La mayoría de sus usuarios los utilizan para guardar aquellas cosas que no usan en el día a día pero de las que no se quieren desprender. Equipamiento deportivo, instrumentos musicales, bicicletas, viejos juguetes, libros o ropa de temporadas pasadas son algunos de los objetos que más se acumulan.

El los trasteros suelen guardarse objetos que no se usan a diario, como artículos deportivos o ropa de temporadas pasadas.

En cuanto a la oferta de alquiler, la mayoría de las empresas ofrece espacios a partir de 1,5 metros cuadrados. Normalmente, el cliente recibe una tarjeta o un pin con el que pueda acceder a su trastero en cualquier momento. Sin embargo, algunas iniciativas como Box2box, en Madrid, se atreven con otros planteamientos. Esta empresa recoge los objetos en la casa de sus clientes y se los devuelve, también en su casa, cuando los quieren recuperar.

Algunas empresas comercializan servicios de alquiler por tiempo limitado durante las mudanzas, mientras que otras se encargan también de la recepción de mercancías, de manera que el cliente puede comprar artículos online que llegan directamente a su trastero. La mayoría cuenta, además, con servicios de videovigilancia y alarmas individuales para cada espacio.

Trasteros de alquiler: de la periferia al centro

Crece y crece la oferta de trasteros en alquiler. Según la Asociación Española de Self Storage (AESS), el número de centros de almacenaje en España pasó de 250 a 420 en los últimos tres años, lo que supone un incremento de casi el 70%. Se trata del tercer país de Europa, por detrás de Reino Unido y Francia, en número de centros. En todo el viejo continente suman un total de 3.800.

Eso sí, el modelo actual de alquiler de trasteros es un fenómeno claramente urbano. Ofrece soluciones para un sector de la población joven, que prefiere tener sus cosas en el centro y poder acceder a ellas a cualquier hora del día, los 365 días al año.La contratación de trasteros de alquiler ha crecido en España y Europa en los últimos años.

Aunque la mayoría son particulares, también hay pymes y autónomos que recurren a esta solución. La mayor parte de las veces se debe a que no cuentan con un local comercial o un almacén o a que necesitan otro espacio de almacenaje en el centro de las ciudades. En el caso de Bluespace, las empresas y profesionales suponen cerca del 30% de sus clientes. Esta proporción cambia en las empresas de almacenaje que están situadas a las afueras de la ciudad. En estas, las empresas siguen teniendo protagonismo.

La opción de comprar un espacio extra

Pero no todo es alquilar. El espacio de almacenamiento es uno de los aspectos que se tienen en cuenta al elegir una vivienda. De hecho, según el informe ‘Perfil del comprador de obra nueva 2017-2018’ de Fotocasa, el 24% de los compradores de obra nueva señalaron como importante contar con espacios como garajes o trasteros. No obstante, gran cantidad de pisos no cuentan con estos espacios. En 2014, solo una de cada tres viviendas en venta contaba con trastero, y la tendencia no ha cambiado.

Es por ello que, ante la idea de almacenar objetos a largo plazo, muchos optan por la compra. Los precios están al alcance de bastantes bolsillos, lo que permite contar con un espacio extra sin tener que mudarse y adquirir una vivienda más grande. Dado que su precio es relativamente bajo, es más fácil, además, conseguir financiación. Otra ventaja de adquirir un trastero es que apenas requiere gastos de mantenimiento.

Por ejemplo, hay trasteros baratos por 1.000 euros en localidades pequeñas, como los que ofrece Sareb. Los más caros pueden superar los 10.000 euros, pero también son de mayores dimensiones: algunos tienen más de 50 metros cuadrados.

La web de Sareb ofrece trasteros en venta en diferentes puntos de España.

A la hora de comprar este tipo de inmuebles, las preferencias pueden cambiar. Algunos optan por adquirirlo más lejos si con ello ganan más espacio, sobre todo cuando no necesitan acceder con frecuencia a lo que van a almacenar. Aunque para la mayoría, es fundamental tenerlo cerca de su domicilio o incluso en el mismo edificio.

Al igual que los que prefieren el alquiler, son personas que necesitan espacio de almacenamiento porque sus viviendas se han quedado pequeñas. O para expandir sus negocios. Pero siempre partiendo de la misma premisa: tenerlos accesibles en todo momento.

Imágenes | iStock/Solisimages, Wikimedia Commons, Unsplash/Steve Johnson

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