Comunidades de vecinos: la vida entre medidas extraordinarias y cooperación mutua

Tiempo de lectura: 4 minutos

El 14 de marzo se decretó el estado de alarma en nuestro país. Una de las implicaciones de esta medida es el confinamiento de la población en sus casas, de modo que los desplazamientos se reduzcan a lo imprescindible.

Estas medidas generaron cierta confusión durante sus primeros días de aplicación. La mayoría de los ciudadanos hicieron suya la responsabilidad de no salir de casa, pero no tenían claro hasta qué punto esa movilidad quedaba reducida dentro de sus comunidades de vecinos.

En muchas de ellas ya se había clausurado, por iniciativa propia, zonas comunes dedicadas al esparcimiento dentro de la urbanización, como parques infantiles o salas de reuniones. También se tomaron medidas extraordinarias sobre limpieza, para evitar la propagación del virus, y normas para evitar la congregación de personas.

Sin embargo, surgían dudas sobre espacios con otra utilidad, como las escaleras, azoteas o soportales al aire libre. Algunos de los vecinos se plantearon si podían utilizarlos para hacer deporte o para que los más pequeños de la casa se desfogaran y aliviaran un poco su encierro.

Medidas para evitar la propagación

En Madrid, la ciudad donde se registra el mayor número de casos, tanto de contagios como de personas fallecidas, el Colegio Profesional de Administradores de Fincas (CAFMadrid), mandó un comunicado a todos los administradores sobre las medidas a tomar. Todas en consonancia con lo recogido en el Real Decreto de Estado de Alarma aprobado por el Consejo de Ministros.

Entre ellas figura mantener una distancia de al menos un metro con otras personas que transiten por las zonas comunes; extremar la limpieza diaria con geles desinfectantes, lejía o productos similares; clausurar todas las áreas y espacios comunes que no sean necesarios para la habitabilidad y seguridad del edificio, incluidas azoteas; y utilizar el ascensor de manera individual.

Además, tanto los residentes como el portero han de permanecer el mayor tiempo posible en su vivienda y portería; mientras que en el caso de los conserjes es recomendable que realicen sus tareas diarias en las primeras horas del día y el resto de su jornada permanezcan dentro de la conserjería. También se incluye la suspensión de la celebración de juntas generales de propietarios.

En el documento preparado por el CAFMadrid se insta a los vecinos a reducir al mínimo posible los envíos domiciliarios, para evitar el contacto con otras personas; y colocar en un tablón de anuncios o similar todas las medidas adoptadas, con el objetivo de ponerlas en conocimiento de todos los residentes.

Cooperación y apoyo vecinal

Lo que no ha recogido ningún documento ha sido la forma en la que en muchas comunidades han favorecido la convivencia y el bienestar de los vecinos.

De manera espontánea e individual, y en unos inicios que ya nos parecen lejanos, han sido muchos los estudiantes que se prestaron voluntarios en un primer momento para cuidar de los más pequeños mientras sus padres trabajaban. Ocurría cuando se tomó la medida de cerrar todos los centros educativos. Una iniciativa que, sin embargo, contravenía lo que unos pocos días después se decretaba para toda España: había que quedarse en casa para minimizar los contactos.

Esto no frenó la voluntad que tienen muchos ciudadanos de sentirse útiles. No son pocos los que han colocado una nota en el portal o el ascensor en la que se ofrecen a ayudar a los demás: hacer la compra para las personas de edad avanzada o con dificultades de movilidad es solo una de tantas. Los hay que se descargan de la tarea de sacar a su perro y dejan que sea uno de sus vecinos quien se encargue una vez al día. O quien prepara la comida para otros y se la deja en el descansillo, del que se va antes de que abran la puerta.

arcoiris dibujo

Junto a estas iniciativas, están aquellas que tratan de levantar el ánimo. Tras los aplausos que se repiten cada día a las 20:00 desde los balcones de toda España, en algunas comunidades de vecinos suena la música durante unos minutos. El propósito es compartir un buen momento entre todos antes de cerrar las ventanas hasta el día siguiente.

Los niños también ponen su granito de arena para sentirse útiles. En muchas fachadas pueden verse sus dibujos de arcoíris con la frase “Todo saldrá bien”. Y algunos de los que cumplen años estos días se han visto sorprendidos por una felicitación de sus vecinos, que han salido a las ventanas a cantarles “Cumpleaños feliz”. Esto demuestra que, a pesar de la distancia social que debemos mantener para detener el avance del coronavirus, seguimos en contacto y creando comunidad.

Imágenes: iStock/ah_fotobox, RomanBabakin, antos777 / Lord_Kuernyus

Lo que contamos