¿Y si le damos la vuelta al cuento? Ventajas y beneficios de construir una casa con paja

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En el cuento ‘Los tres cerditos’ el malvado lobo logra derribar una pequeña casa de paja de un solo soplido. Asustado, el cerdito más vago de los tres se ve obligado a refugiarse en una casa de madera, mucho más estable y segura.

Si la historia sucediese hoy, es probable que el lobo no encontrase mucha diferencia entre una casa y otra. De hecho, podría encontrarse con una construcción de paja fuerte, eficiente y responsable con el medioambiente.

Una corriente que lleva años implantada en Estados Unidos, Canadá y algunos países de Europa apuesta por introducir la paja como material principal de los muros de los edificios. Entre los numerosos beneficios que presenta esta opción están el aislamiento térmico y acústico, el ahorro energético y la reducción de los costes tanto del proceso de construcción como de los materiales.

Un aislante natural

El auge de las viviendas de paja responde sobre todo al deseo de una parte importante de la sociedad de vivir en casas más eficientes y sostenibles. Este tipo de construcciones tiene un impacto medioambiental muy bajo, sobre todo si se compara con otras basadas en materiales como el hormigón.

Para entender la reducida huella ecológica de la paja es recomendable empezar por el principio: su cultivo. De acuerdo con la empresa especializada Ecopaja, para producir 3,5 metros cúbicos de paja basta con cultivar poco más de media hectárea de campo durante un año. Para conseguir la misma cantidad de madera de haya, por ejemplo, es necesario esperar a que el árbol crezca durante un siglo. Además, la paja utilizada para la construcción proviene muchas veces de los restos de actividades agrarias.

Entre las ventajas de construir una casa de paja están el ahorro económico y la eficiencia energética.

El siguiente paso tiene que ver con la construcción de la vivienda. Contar con bloques de paja empacada para levantar las estructuras permite reducir considerablemente los tiempos de construcción, ya que se trata de un procedimiento similar al de los edificios prefabricados. “Basándonos en el diseño de nuestro sistema de construcción modular, construimos casas y espacios de trabajo que ahorran un porcentaje de CO2 de al menos un 90%”, aseguran desde Ecopaja.

Por último, entra en juego la eficiencia energética. La paja es un material muy aislante, capaz de sellar la vivienda a nivel acústico y, sobre todo, térmico. Como resultado, en estas viviendas se reduce la dependencia de sistemas de climatización. Y, por consiguiente, se limita el uso de energía y la liberación de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

Una opción interesante a nivel económico

La diferencia de precio entre levantar una vivienda tradicional (basada en el hormigón, por ejemplo) y una construida con paja depende de numerosos factores. Entre ellos, la calidad de los materiales, el tamaño de la edificación o la mano de obra empleada. Sin embargo, hay dos aspectos que suelen inclinar la balanza hacia las construcciones de paja y hacerlas más económicas: el tiempo de construcción y el precio de los materiales.

El tiempo de construcción se ha visto reducido, ya que se basa, en gran medida, en sistemas modulares. En los últimos años, el mercado se ha profesionalizado en España y existen empresas especializadas en levantar edificios de paja, como Ecopaja o la cooperativa Okambuva.

El hecho de sustituir el hormigón y otros materiales principales por paja reduce considerablemente el coste del proyecto, aunque a la hora de calcular el precio final deben tenerse en cuenta también los materiales usados para el revestimiento o la impermeabilización. A largo plazo, entra en juego también el ahorro en términos de climatización.

¿Cómo se construye una casa de paja?

Existen numerosas técnicas de construcción con paja. De hecho, este material ha sido utilizado para levantar viviendas a lo largo de la historia y en diferentes puntos del planeta. Sin embargo, fue a partir de la invención de la máquina embaladora de paja cuando se pudo perfeccionar y dar más robustez a estas construcciones.

Actualmente, una de las opciones más demandadas es la que se basa en módulos de paja prensada. Estos módulos, combinados con estructuras de madera, permiten realizar un montaje simple de forma rápida y tienen una alta resistencia al fuego.

Un buen ejemplo de estos módulos son los alfaWALL, desarrollados por la cooperativa Okambuva. Estos tienen una densidad mínima de 130 kilogramos por cada metro cuadrado. Una vez colocados, los muros son recubiertos de otros materiales como arcilla o cal, o revestidos con tableros de fibra de madera.

Actualmente, existe también un programa de Formación Profesional en Construcción con Balas de Paja (el programa STEP, Straw Training for European Professionals), diseñado por la Red Europea de Construcción con Paja (ESBA). Este programa responde a la creciente demanda de soluciones alternativas y más sostenibles.

Aunque se recomienda optar por mano de obra especializada a la hora de realizar este tipo de construcciones, también hay cursos y talleres para aprender a hacerlas uno mismo. La propia cooperativa Okambuva organiza talleres formativos. Otra opción es la del Taller Kakuna, una empresa de bioconstrucción y autoconstrucción que buscar dar alternativas a las fórmulas de construcción habituales.

Imágenes | Unsplash/Jakob Creutz, Unsplash/Gozha Net

 

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