Del bambú al papel reciclado: cinco materiales sostenibles para decir adiós al hormigón

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Convivimos a diario con el hormigón. Incluso en el improbable caso de que nuestro hogar no contenga este material, es muy probable que esté presente en nuestra oficina o en la tienda a la que solemos ir a comprar. Es un material resistente, adaptable y económico. Sin embargo, cada vez se explora más el uso de materiales sostenibles que permitan reducir su uso.

La huella ecológica que deja el hormigón es considerable. Su producción acapara el 8% de las emisiones de dióxido de carbono en el mundo. Esta es la principal razón por la que otros elementos como la paja, el bambú o el cartón se consideran cada vez más para sustituirlo en la construcción de viviendas. A continuación, veremos algunos materiales sostenibles para construcción que sirven como alternativa al hormigón.

Paja, el material de moda

Casa de paja

Puede sonar extraño e incluso recordarnos a algún que otro cuento infantil. Sin embargo, la paja es un material sostenible que está muy presente en muros de carga y cerramientos.

Las casas de paja están de moda. Este material se puede obtener de restos de la actividad agrícola, por lo que resulta especialmente barato y reduce considerablemente su impacto ambiental respecto al hormigón.

Además, en contra de lo que pueda parecer, las casas de paja son resistentes al fuego y ofrecen una elevada eficiencia energética. De hecho, apenas requieren calefacción ni aire acondicionado. Sus muros son transpirables, por lo que no retienen humedad, y suelen combinar el uso de la paja con la madera y otros materiales sostenibles como la arcilla o la cal.

El uso de balas de paja es también compatible con técnicas de construcción alternativas que rebajan los costes, como la producción de muros autoportantes y prefabricados en taller.

Bambú, resistente y flexible

Uso de bambú en construcción

En Asia lleva siglos demostrando que es una alternativa viable para la construcción de viviendas, aunque en occidente solemos asociarlo más a la decoración. Sin embargo, el bambú es una alternativa que estudian cada vez más arquitectos para utilizarla en las estructuras de las viviendas que construyen.

Las ventajas del bambú tienen que ver con su elevada resistencia y flexibilidad, por lo que son más resistentes a fenómenos como los terremotos que el ladrillo y el hormigón. También se considera el material de construcción más ecológico por su ciclo de crecimiento -crece a una velocidad vertiginosa- y a su capacidad para capturar carbono.

En España todavía no se puede utilizar en construcción porque el Código Técnico de Edificación no contempla este material entre los permitidos. Con todo, algunos profesionales están impulsando ya su inclusión.

Cartón y papel reciclado

 

La construcción de viviendas también puede aprovechar residuos como el papel o el cartón. De hecho, ya se utilizan ambos materiales en su versión reciclada con esta finalidad.

En el caso del papel, se suele destinar a la construcción de paneles con una estructura en forma de colmena en su interior que emplea este material. Bañada en resina y mediante la aplicación tanto de calor como de presión, se transforma en una estructura fina, rígida y ligera. A la hora de construir el edificio, la planta baja puede servir como plantilla sobre la que se ensamblan estos paneles prefabricados, por lo que no se necesita ninguna estructura adicional.

En cuanto al cartón reciclado, se emplea en la fabricación de casas sostenibles conocidas como Wikkelhouses. Se trata de pequeñas viviendas de diseño con un proceso de construcción muy peculiar. Concretamente, se envuelve un molde con forma de casa en 24 capas de cartón, pegadas con un pegamento ecológico. Como resultado, se obtiene una estructura robusta, totalmente reciclable, económica y con un elevado nivel de aislamiento.

Hormigones ecológicos

Hormigón

Otro de los candidatos a sustituir el hormigón en las construcciones es… el propio hormigón. Eso sí, en versiones que reducen en parte su huella ambiental al sustituir algunos de sus ingredientes por materiales naturales o reciclados.

Un ejemplo de ello es el hormigón de cáñamo, que requiere mezclar este componente con agua y piedra caliza. Se trata de un material con grandes cualidades aislantes y resistente tanto al fuego como al moho.

Por su parte, el hormigón reciclado reaprovecha en su formulación los residuos tanto de la construcción como de la demolición de edificios ya existentes. De esta manera, limita el uso de recursos como la arena o la grava.

Aunque se trata de dos alternativas más sostenibles que el hormigón convencional, lo cierto es que mantienen en gran medida el problema de las emisiones durante su fabricación.

Madera

Rascacielos de madera

Desde minicasas portátiles con ruedas a rascacielos, la madera es una alternativa perfectamente viable hoy en día para construir un inmueble. Se trata de un material que facilita una construcción modular más sostenible, ya que su producción y procesamiento requieren una cantidad de energía reducida. Por tanto, el nivel de emisiones de CO2 asociado se reduce considerablemente respecto a otros como el hormigón.

Además, la madera es un excelente aislante y su resistencia en relación con su peso es excelente. Incluso permite cubrir grandes distancias sin necesidad de colocar pilares para soportar la estructura.

El futuro de la construcción pasa por su sostenibilidad y hay una buena cantidad de materiales que aspiran a lograr ese objetivo.

Imágenes | Moelven; Unsplash: @oostarteroo; Pexels: Rachel Claire; iStock: ElizabethAllnutt / anandoart

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