Lo que la economía colaborativa está aportando al sector inmobiliario

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La economía colaborativa está revolucionando muchos sectores; el inmobiliario es uno de ellos. Desde hace algunos años se han multiplicado las plataformas que facilitan la compraventa de viviendas. Esto está permitiendo que quienes buscan un hogar puedan encontrar casa o piso sin necesidad de acudir a una inmobiliaria o rastrear los anuncios publicados en periódicos o revistas. Una auténtica revolución para el mercado inmobiliario.

Estas plataformas permiten que los internautas compren, vendan o alquilen viviendas sin necesidad de intermediarios. Todo a cambio, en la mayoría de los casos, de una pequeña comisión que se queda en la plataforma, y que generalmente abona quien hace la oferta de venta o alquiler.

Pero esta revolución no sólo ha llegado a la venta y alquiler de vivienda habitual. También lo ha hecho al alquiler vacacional, a la búsqueda de pisos compartidos o, incluso, de compañeros de piso.

Según el estudio Plataformas de economía colaborativa: una mirada global, el alojamiento es uno de los sectores de la economía colaborativa que más ingresos genera. Sólo en 2015, el volumen de negocio en Europa ascendió a 1.150 millones de euros. Todo en un continente donde el uso de este tipo de plataformas tiene todavía mucho margen de crecimiento. Así, de acuerdo a sus cifras, el 15% de los ciudadanos europeos utiliza este tipo de plataformas. España, con un 19%, es uno de los países que supera esta media. Y todo apunta a que seguirá creciendo.

Mientras el uso de plataformas de economía colaborativa continúa al alza entre los que buscan una vivienda o un alojamiento temporal, también crece el interés de los propietarios de inmuebles por ellas. La mentalidad del sector está cambiando. El foco ha pasado de estar en el activo inmobiliario al uso que se le da. Y gracias a la economía colaborativa, con una vivienda se puede hacer mucho más que venderla o alquilarla durante periodos prolongados de tiempo. También se puede compartir con terceros y ofrecerla como vivienda vacacional por periodos cortos de tiempo. Todo desde un ordenador o un smartphone, y desde cualquier parte. Sólo se necesita una conexión a Internet.

La economía colaborativa y la búsqueda de alojamiento

Las ventajas que la economía colaborativa ofrece a una persona que busca alojamiento son múltiples. De entrada, no necesita intermediarios para hacerlo, ya que puede tratar directamente con la persona que oferta el inmueble. Tampoco tendrá que hacer frente a los gastos derivados de hacerlo con el asesoramiento de una inmobiliaria o una agencia de viajes, en caso de precisar un alojamiento vacacional. Como se ha mencionado, sólo tendrá que abonar una pequeña comisión a la plataforma, que suele pagar el propietario de la vivienda. Por lo tanto, saldrá beneficiado económicamente.

Por otro lado, al eliminar la necesidad de un intermediario, se puede tratar directamente con el dueño de la propiedad. Y acceder a todo tipo de detalles sobre la vivienda que faciliten, en un momento dado, la toma de decisiones. No se trata sólo de acceder a fotografías o listados con las características de una vivienda. En muchas ocasiones se puede incluso realizar una visita virtual de la propiedad. Algo tan real que incluso se puede tomar la decisión de alquilar o comprar una vivienda sin visitarla. Una ventaja tanto para el que busca alojamiento como para su dueño. Ambos ahorrarán tiempo y evitarán desplazamientos innecesarios.

Además, la presencia creciente de estas plataformas de economía colaborativa ha aumentado las posibilidades de elección que tienen los usuarios al alcance de su mano. Airbnb, la más conocida en el sector del alojamiento turístico, cuenta en Madrid con una oferta de alojamientos vacacionales de 16.000 viviendas, número que asciende a más de 17.000 en el caso de Barcelona.

Pero no es la única, ya que hay otras plataformas de economía colaborativa que se dedican al sector inmobiliario. Es el caso de hundrerooms.com, que realiza una búsqueda de un alojamiento ofertado por su propietario entre las distintas plataformas en las que esté inscrito. O de homelidays.es, que facilita la localización de alojamiento vacacional en diversos países y directamente entre particulares.

Otra plataforma de economía colaborativa que goza de bastante éxito para pequeñas ventas entre particulares, Wallapop, se ha asomado hace poco tiempo al sector inmobiliario. Así, ya permite la venta y alquiler de casas, pisos, habitaciones en pisos compartidos e incluso de locales.

Ventajas de la economía colaborativa para los propietarios de viviendas

Las plataformas de economía colaborativa del sector inmobiliario no sólo ofrecen ventajas a los que buscan vivienda o alojamiento. También a los propietarios de inmuebles. Tanto a los que solo cuentan con una vivienda para vender o a alquilar como a los que disponen de varias.

En primer lugar, la eliminación de intermediarios en el proceso les permite reducir costes. Además, cuentan con más control sobre sus compradores o inquilinos. Podrán tratar con ellos de manera directa y, en caso de que surja alguna duda, planteársela. O directamente, si no les convencen, no alquilarles o venderles su propiedad.

Lo mismo sucede cuando de lo que se trata es de encontrar un compañero de piso. Aplicaciones como Badi han terminado con los fríos anuncios que se colgaban en los tablones de anuncios de muchas ciudades. Esta herramienta permite a los propietarios que quieran encontrar con quién compartir su vivienda, así como a inquilinos que tengan espacio libre, elegir el compañero de piso que más les convenga entre los que respondan a su oferta.

Estas plataformas también ofrecen a los propietarios otras alternativas para sus inmuebles que no sean únicamente el alquiler a largo plazo o la venta. También les permite, con muy poco esfuerzo, alquilarlas para periodos cortos de tiempo. Desde un fin de semana hasta uno o dos meses. Incluso pueden intercambiarlas con otros propietarios de otras ciudades o países. Es la propuesta de IntercambioCasas (web española de Home4Exchage). También de intercambiar habitaciones compartidas, tal como ofrecen desde Room4xchange.

En definitiva, la economía colaborativa ha aportado mayor versatilidad al mercado inmobiliario. Tanto para los que buscan vivienda o alojamiento como para los que quieren ofrecer en venta o alquiler sus propiedades. Asimismo, ha reducido costes, eliminado intermediarios y ofrecido la posibilidad de encontrar casa sin peregrinar por mil calles y de venderla o alquilarla sin estar atendiendo continuamente al teléfono.

Fotos / iStock

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