¿Qué rol juega la edificación frente a las infecciones víricas?

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A mediados de mayo de 2020 un comunicado anunciaba que el Edificio Beatriz (Madrid) se convertía en el primer edificio de España (re)diseñado para una realidad post-covid-19. La firma Cushman & Wakefield, con presencia en China, ha implantado junto a Vyosa la estrategia ‘6 Feet Office’ aprendida en Asia y apoyada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud.

Aunque esta construcción no se erigió expresamente para esta realidad, su espacio interior, la presencia de varios ascensores, el acceso mediante tarjeta o la zona de aparcamiento de bicicletas han hecho posible que este inmueble de oficinas de 1964 se convierta hoy en un icono de lucha y resiliencia frente a la pandemia. Analizamos su caso y la importancia que la edificación puede tener en situaciones de crisis sanitarias.

¿Se puede diseñar un edificio contra virus e infecciones?

Lo cierto es que sí. Del mismo modo que los laboratorios de biotecnología están planteados para evitar fugas, con sistemas de subpresión orientados a desplazar el aire en una sola dirección o filtros que atrapan partículas y patógenos, los edificios pueden implementar algunas medidas. Pero la principal es la distancia social de 2 metros (unos 6 pies, feet en inglés).

Si un edificio permite en sus pasillos interiores una distancia similar, ya puede adaptar el edificio al modelo ‘6 Feet Office’, aunque es una configuración poco probable y especialmente esquiva en inmuebles de viviendas. Eso sí, es probable que a partir de ahora veamos cambios en la forma en que construimos de cara a dar más espacio interior, del mismo modo que vemos un aumento de la demanda de jardines y terrazas.

edificio beatriz coronavirus virus

Este modelo de edificio amplio no asegura el contagio cero, pero sí lo fomenta y persigue, minimizando la interacción entre personas. Óscar Fernández Serrano, de Cushman & Wakefield, en el encuentro en el que se dio a conocer el proyecto del Edificio Beatriz, puso el foco en algunos puntos imprescindibles del ‘6 Feet Office’, tales como:

  • Priorizar la seguridad de los empleados
  • Conocer el estado de todos los procesos que se lleven a cabo en el edificio para analizar cómo afectará esta política
  • Diseñar soluciones ágiles y prácticas (véase los canales más abajo)
  • Seguir las pautas del Instituto Nacional de Seguridad y Salud que promueve los dos metros de distancia.

¿Cómo funciona un edificio anticontagio?

edificio contra coronavirus

La mecánica básica del ‘6 Feet Office’ es sencilla: seguir la regla de los 2 metros en todo momento. Entrada y salida de personal, puestos de trabajo, recepción del material, etc. Quizá lo más llamativo son los canales unidireccionales, canales físicos en ocasiones dibujados sobre el suelo que nos garantizan que, si caminamos por ellos, estaremos a 2 metros de cualquier otra persona.

Cuando el pasillo es estrecho y no cabe un canal de ida y otro de vuelta, es necesario replantear todo el espacio interior para que en cada pasillo uno se desplace únicamente en una dirección, evitando cruces entre personas que favorezcan los contagios. Y esto afecta a los ascensores. Hay ascensores por los que se sube y ascensores por los que se baja.

Evidentemente esto es muchísimo más complejo en edificios de viviendas, donde con frecuencia solo existe una escalera y no hay ascensor. Con excepción de personas con movilidad reducida, un consejo de uso interesante sería el de subir en ascensor y bajar por las escaleras, una forma de ‘canalizar’ el edificio.

Pero también existen una serie de medidas menos visibles aplicables al uso del edificio tales como “un aumento de los protocolos de limpieza, la presencia ubicua de geles hidroalcohólicos, el aumento de frecuencia de las limpiezas a fondo o la presencia de elementos virucidas para eliminar el coronavirus”. Así las destacó Jesús Martínez Sarriá, Director de Inmuebles en VYOSA, en la misma mesa redonda.

planta edificio politica seis metros

A esto se suma la desinfección de toda la mensajería o el análisis de las instalaciones (con foco en climatización). En el caso del Edificio Beatriz se ha realizado una toma de muestras en todas las plantas del edificio y en el interior de cada una de las oficinas de los arrendatarios, analizándolas en busca de SARS-CoV-2. De esta forma resulta viable adelantarse a un posible brote.

El uso del baño: individual

Los baños son un punto conflictivo en la edificación orientada a luchar contra las pandemias. Son espacios pequeños, de entradas angostas y caracterizados por tener una sola puerta de acceso. Además, las actividades que se realizan en ellos entran en la categoría de ‘actividad de riesgo’ dentro de las infecciones.

Por ello en estos edificios se ignorará la capacidad de los sanitarios y el baño será individual, sin importar el número de letrinas. Solo cuando un usuario haya salido podrá entrar otro. Un posible sistema de aviso consiste en luces de colores: verde libre, rojo ocupado.

Y, por supuesto, la limpieza ha de ser un punto clave en estos espacios, para los que se pueden crear protocolos tales como usar todos los lavabos de izquierda a derecha, y cuando todos hayan sido usados una vez, desinfectar por completo el baño, por poner un ejemplo de uso funcional.

La edificación anti-covid, más allá del edificio en sí

Uno de los puntos que destaca del Edificio Beatriz, y en el que se percibe la experiencia internacional, es el aumento del parking de bicicletas y el de los puntos de carga de las mismas. El transporte público es mucho más sostenible que el coche privado, y por eso desde el edificio han tomado cartas en el asunto siguiendo la experiencia de China y abriendo la puerta a que los trabajadores acudan en bicicleta (sea o no eléctrica).

Así, para todos aquellos que no tengan coche o que no puedan desplazarse con él, existe la posibilidad de evitar el transporte público hasta que se acabe la pandemia, pero sin aumentar las emisiones. Ya que las ciudades van a cambiar con el coronavirus, al menos que cambien a mejor y hacia un transporte peatonalizado, ciclista y saludable.

El Edificio Beatriz ha sido pionero en nuestro país, aunque es muy probable que más inmuebles de oficinas le sigan pronto. Con respecto a las ciudades de nueva creación, es posible que tengan en cuenta las limitaciones de espacio que demanda ésta y posibles futuras pandemias. Porque la clave, además de ser resiliente, es estar preparado para lo que venga.

 

Imágenes | iStock/Eblis, iStock/Maksym Belchenko, Luis García y Redacción

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