Cómo organizar tu casa y montar un estudio si tienes poco espacio

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Sacarle partido a una casa pequeña puede parecer complicado, pero lo cierto es que siguiendo unos pequeños trucos y con un poco de imaginación es posible aprovecharla al máximo.

En los últimos meses, además, muchas de las personas que viven en casas y apartamentos pequeños se han enfrentado a un nuevo reto: encontrar hueco para un estudio. A continuación, presentamos los mejores consejos para ganar espacio y conseguir, de paso, sitio para instalar lugares de trabajo cómodos.

Minimalismo: menos es más

Un buen principio para mantener organizado un espacio pequeño es no sobrecargarlo de cosas. Puede parecer un reto muy simple, pero no siempre resulta fácil de conseguir. Entre los primeros elementos a los que debemos prestar atención, además de la decoración, están los muebles.

Para que el mobiliario ocupe menos, es buena idea optar por piezas a las que podamos dar varios usos diferentes, como camas con canapé, sofás cama o muebles modulares que puedan cambiarse de sitio cuando sea conveniente. Contar con sillas y mesas plegables permite despejar estancias cuando no las estamos usando (y necesitamos el espacio para otras cosas).

La máxima de menos es más puede aplicarse, en ocasiones, al número de habitaciones que tiene la vivienda. Si no necesitamos todas y existe la posibilidad de hacer obras, puede ser recomendable tirar tabiques para transformar varias estancias pequeñas en una más grande y diáfana. Unificar espacios da más sensación de amplitud, deja fluir la luz natural y, sobre todo, elimina zonas muertas.

Cómo organizar una casa pequeña.

Las puertas correderas son también un buen aliado para dar espacio a estancias pequeñas. Además de optimizar, permiten unificar dos espacios y dar más sensación de profundidad.

Trucos para ganar sensación de espacio

Es posible aumentar la sensación de amplitud y luminosidad apostando por el blanco y otros colores claros para las paredes y los muebles. Una buena idea es jugar con la perspectiva: si pintamos el techo de un color un poco más claro que el de las paredes, por ejemplo, podemos conseguir la sensación de que la estancia es más alta.

La iluminación también es importante. Además de dejar pasar la luz natural lo máximo posible (eliminando barreras), podemos jugar con la artificial. Si no hay espacio, es recomendable pasar de lámparas de pie y apostar por focos, apliques o lámparas de sobremesa. Los espejos pueden ayudar a aumentar la sensación de profundidad en las estancias pequeñas.

Es importante también ser imaginativo y saber encontrar las posibilidades de cada habitación. Por ejemplo, colocando las cosas en espacios que en principio quedarían vacíos: si no hay mucho espacio para estanterías, ¿por qué no poner baldas para los libros encima de las puertas? De lo contrario, el espacio que queda entre la parte superior de las mismas y el techo se desaprovecharía.

Aún hay espacio para más: el estudio

Es posible montar un estudio agradable en casa,  que sea bonito y cómodo y que se adapte lugares en donde a simple vista no cabría. Estos son algunos buenos consejos:

Ser flexible con el espacio. Con un poco de maña y algunos arreglos, es posible instalar un bonito escritorio en lugares insospechados. Por ejemplo, en el hueco de debajo de las escaleras o incluso en el que dejan los grandes armarios empotrados, una vez les hemos quitado las baldas y los cajones.

Una buena idea para montar un estudio en casa si tienes poco espacio es ponerlo debajo de las escaleras.

Acertar con el mobiliario. Hoy en día es fácil encontrar muebles que encajen en cualquier espacio. Mesas “mini”, escritorios esquineros (si tienes una esquina desaprovechada), mesas abatibles o una simple balda, si está bien instalada, pueden convertirse en un buen escritorio.

Hacerlo agradable. Un espacio de trabajo debe tener buena luz, estar despejado y ser silencioso. Un buen consejo es separarlo de los lugares de descanso, como la cama y el sofá. Si se cuenta con una sola estancia, esto puede conseguirse con biombos o con estanterías, que además proporcionan espacio de almacenamiento. También es recomendable incorporar plantas: harán el espacio más agradable.

Ser creativo. Una vez se han elegido el lugar y los muebles, aún queda margen para ganar espacio y posibilidades para tu estudio en casa. Estas son algunas ideas:

  • Juega con la iluminación colocando una lámpara con rieles, para desplazar la luz a donde más convenga.
  • Si no tienes espacio a lo ancho, tira hacia lo alto: baldas y estanterías te permitirán llevar el almacenaje hasta el techo.
  • Si tienes que usar la mesa de la cocina o el comedor, puedes acercar archivadores o cajoneras con ruedas con todo el material de oficina cuando vayas a trabajar.

Contar con cajoneras móviles es un buen consejo para montar un estudio en casa.

Dejar hueco para los hobbies

Por muy pequeñas que sean las viviendas, es importante dejar un buen espacio para hacer aquello que más nos gusta: leer, cocinar, hacer manualidades, practicar yoga o meditación o ver buen cine.

Si tenemos lugares en los que disfrutar del tiempo en casa, será mucho más agradable vivir en pocos metros cuadrados.

Imágenes | Unsplash/Morning Brew, Unsplash/Deborah Cortelazzi, Unsplash/Conor Sextor, Unsplash/Jan Böttinger

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