Estos son los factores que empujan a la construcción sostenible

Tiempo de lectura: 5 minutos

A lo largo de nuestra vida pasamos mucho más tiempo en espacios interiores que al exterior. Salvo que nuestro trabajo esté relacionado con algún tipo de actividad al aire libre, los edificios se han convertido en nuestro entorno habitual. No solo vivimos en ellos, también son el lugar donde trabajamos y en el que disfrutamos de parte de nuestro ocio.

En la actualidad, según datos recogidos por el World Green Building Council (WorldGBC), los edificios y su construcción son responsables del 36% del consumo de energía mundial y del 39% de las emisiones de carbón. Desde este organismo defienden la necesidad de identificar estrategias para que aporten beneficios a la salud de las personas, al mismo tiempo que cuidan de los espacios naturales, urbanos y suburbanos.

Estas no solo aportarán ventajas individuales, relacionadas con el bienestar personal y el ahorro económico; también globales, ya que ayudarán a frenar lo que la Organización Mundial de la Salud ha identificado como la mayor amenaza de nuestro siglo: el cambio climático.

“La edificación sostenible son todas aquellas prácticas que conducen a que se proyecte y edifique con criterios de sostenibilidad, en su faceta medioambiental, económica y social”, según nos ayuda a definir Dolores Huerta, secretaria general GBCe, filial española del Consejo Mundial de Edificios Sostenibles.

Nueva legislación a partir de 2020

En 2018 la Comisión Europea revisó la Directiva de eficiencia energética de los edificios (EPDB), que es uno de los principales instrumentos legislativos para promover el rendimiento energético de los edificios e impulsar su renovación dentro de la Unión Europea. En ella se establecía que los países miembros tenían que incorporar los nuevos elementos a su legislación en un periodo de 20 meses, que se cumplirán el 10 de marzo de 2020.

“La edificación sostenible son todas aquellas prácticas que conducen a que se proyecte y edifique con criterios de sostenibilidad en su faceta medioambiental, económica y social”Dolores Huerta, secretaria general de GBCe

“Para determinar el grado de sostenibilidad de un edificio, se deben analizar sus impactos a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la extracción de los materiales, hasta su fin de vida útil. Además –añade Huerta–, es importante analizarlo desde la triple perspectiva que aportan criterios ambientales como el uso de la energía, del agua y de los recursos naturales”.

El paquete de medidas incluye un plan de acción encaminado a reducir el 36% de las emisiones de CO2 que del total de la UE, provienen de los edificios. Para ello, el objetivo es lograr un parque inmobiliario de emisiones bajas o nulas de aquí a 2050 mediante la aplicación de hojas de ruta nacionales para descarbonizarlos.

Además, se calcula que el 75% de los inmuebles de la UE es ineficiente desde el punto de vista energético. De ahí que desde la directiva se promueva la construcción de inmuebles más inteligentes de forma que incorporen sistemas de automatización y control que mejoren el ahorro.

En este plan de acción no solo se tiene en cuenta a las nuevas construcciones, también se incluye normativa para la renovación y la mejora del rendimiento energético de los edificios más antiguos: el 35% tienen más de 50 años.

El potencial en España

En España, las construcciones sostenibles son menores que en otros países de nuestro entorno. “En el ámbito europeo, destaca la ambición de países como Alemania y Francia, que cuentan con todo tipo de incentivos para llevar a cabo obras de rehabilitación”, sostiene Huerta. “En el lado positivo, destacaría que al ser una actividad incipiente en nuestro país, tenemos mucho camino por avanzar, tanto en el porcentaje de obras de rehabilitación en el conjunto del sector de la rehabilitación, número de intervenciones, etc.”.

“En el ámbito europeo, destaca la ambición de países como Alemania y Francia, que cuentan con todo tipo de incentivos para llevar a cabo obras de rehabilitación”

Según el informe World Green Building Trends 2018, en nuestro país solo un 29% de los proyectos de nueva construcción se diseñan siguiendo criterios de sostenibilidad. Aunque se apunta a que ese porcentaje aumente a más del doble (61%) para el año 2021.

El estudio, basado en una encuesta global de más de 2.000 participantes de la industria, recoge las tendencias globales en materia de construcción sostenible. En él se señalan los principales motivos que están impulsando el crecimiento de este sector, siendo los beneficios comerciales y el aumento del valor de los activos parte de ellos, pero también su impacto en la mejora de la salud y el bienestar de sus ocupantes.

Por el contrario, aún hay preocupación por algunas de las barreras existentes, con el coste a la cabeza (49%), aunque muy por debajo del 76% que lo señalaba como un problema en 2012. La falta de apoyo político e incentivos (33%) o la baja demanda (25%) también figuran entre los impedimentos para un mayor crecimiento de este tipo de construcciones.

Beneficios económicos y sociales

Para desbloquear ambos factores, la colaboración entre los sectores financiero y construcción es fundamental. Desde WorldGBC, a través del Creating an Energy Efficient Mortgage for Europe: the supporting role of the green building sector, manifiesta en palabras de su CEO, Cristina Gamboa: “Las finanzas verdes están cada vez más reconocidas como un poderoso impulsor en la lucha contra el cambio climático. El crecimiento del mercado hipotecario de eficiencia energética representa una oportunidad única para desbloquear cantidades significativas de nuevas inversiones que ayuden a acelerar la descarbonización en el sector de la construcción”.

hipotecas verdes

El objetivo de esta iniciativa, en la que también participa GBCe, es crear una “hipoteca de eficiencia energética” estandarizada a nivel europeo. Gracias a ella, los propietarios de edificios reciben incentivos para mejorar su eficiencia energética o para adquirir una propiedad que ya sea eficiente.

El proyecto parte de la premisa de que la eficiencia energética disminuye el riesgo para los bancos de impago por parte de los propietarios, además de incrementar el valor inmobiliario de los edificios. Por ello la idea de desarrollar una “hipoteca verde” que mejore las condiciones de una estándar.

En España, según reconoce Dolores Huerta, “no hay mucha demanda para la compra o rehabilitación de edificios que sean más respetuosos medioambientalmente y energéticamente eficientes”. Huerta recalca la necesidad de poner en marcha campañas de concienciación en este sentido, “ya que este tipo de edificación se acaba amortizando mediante los ahorros energéticos obtenidos”.

“Además, no podemos olvidar que la mejora de la calidad de vida de las personas es inmediata y que, al hacerlos menos dependientes energéticamente, serán menos vulnerables a los vaivenes de los precios de la energía”, concluye.

Imágenes:iStock/ Iván Jesús Cruz Civieta, iStock/Ridofranz, iStock/artisteer

¡Suscríbete a Huellas by Sareb!

Suscríbete y recibe información y artículos sobre las nuevas formas de vivir en las ciudades, su futuro y el del sector inmobiliario.

Suscribirme

Lo que contamos