Cómo hacer juntas de vecinos telemáticas: ventajas, beneficios y algún que otro inconveniente

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Una junta de vecinos en la que cada asistente tuviera el mismo tiempo para intervenir. Una reunión en la que se respetara religiosamente el turno de palabra y el orden del día. En la que no hubiera problemas para encontrar asiento. Y que, por supuesto, redujera el riesgo de contagio en una pandemia. Suena a utopía, ¿verdad? Pues la tecnología lo permite y ya existe el marco legal que las regula: las juntas de vecinos telemáticas son perfectamente factibles.

Se calcula que durante 2020 se han dejado de celebrar alrededor de un millón de juntas de propietarios en España. La causa es la dificultad para cumplir con las medidas destinadas a evitar contagios en las reuniones presenciales. Entre ellas, las limitaciones de aforo. Esto ha supuesto, en la práctica, la paralización de asuntos tan importantes como las obras en la comunidad o incluso reclamar las deudas de un vecino en el juzgado.

Más allá del escenario de pandemia, lo cierto es que la celebración de juntas telemáticas era un paso natural en un mundo cada vez más conectado. Una posibilidad que ya comienzan a explorar administradores de fincas y propietarios.

Cómo hacer las juntas de vecinos telemáticamente

Aplicación para juntas de vecinos telemáticas

En realidad, solo hace falta una aplicación de videollamada para poder celebrar una reunión. La mayoría ya tiene experiencia en esto, pues lo ha puesto en práctica durante estos meses en los que se han extendido el teletrabajo y las videollamadas entre familiares y amigos. Las de vecinos no son una excepción en este sentido.

Aplicaciones generalistas como Zoom o Microsoft Teams permiten convocar a varias personas a una reunión desde cualquier lugar. De hecho, muchas comunidades de vecinos han recurrido a ellas en momentos en los que los aforos estaban especialmente restringidos por la incidencia de la covid-19. Sin embargo, también existe ya alguna plataforma específica para juntas de vecinos.

Es el caso de Comunidad 365, una app que permite realizarlas a través de un canal exclusivo para la comunidad. Entre las ventajas a destacar se encuentra la cobertura legal en cuanto a la Ley de Protección de Datos (LOPD). Además, incluye la posibilidad de realizar votaciones, automatizar los escrutinios y publicarlos en tiempo real.

Alternativa a la junta de vecinos telemática: delegar el voto por internet

Voto en junta de vecinos

Un ejemplo distinto es el de las apps que permiten delegar el voto en el administrador para simplificar las juntas presenciales. Este es el caso de Terraminium, una aplicación que permite a cada propietario examinar con anterioridad la documentación relacionada con la junta, incluso opinar en un foro virtual en el que podrá consultar lo que piensan otros vecinos y emitir su voto para delegarlo en el administrador. Una posibilidad, la de delegación de voto, que también permiten otras como TucomunidApp.

De esta manera se reduce el número de asistentes a la reunión presencial: administrador, presidente y algún vecino que decida acudir. Gracias al uso de la tecnología, estas juntas se pueden simplificar considerablemente, al acudir con buena parte de los debates ya celebrados. También permite reducir la afluencia de personas a espacios normalmente cerrados y mal ventilados.

Juntas de vecinos telemáticas y legislación

Legislación sobre reuniones de vecinos

Hasta mayo de 2021, el problema con la celebración de juntas online, en las que la emisión del voto también es telemática, tenía que ver con la legislación. En España es la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), una norma aprobada hace más de 70 años, la que regula la celebración de estas reuniones, que solamente admitía la asistencia personal. Aunque existía la excepción de Cataluña, cuyo Código Civil permitía que los vecinos ejercieran su voto por medios telemáticos.

¿Qué ocurría entonces en el resto de España? A efectos prácticos, que las juntas celebradas online podían ser impugnadas. La situación era complicada porque, por otro lado, al menos una vez al año, las comunidades están obligadas a celebrar una junta ordinaria en la que, entre otros asuntos, se aprueban las cuentas y se renuevan los cargos.

En estas circunstancias, las comunidades de propietarios se encontraban en una situación diabólica. No podían reunirse físicamente para cumplir con sus obligaciones en 2020 y 2021 debido a las restricciones para controlar la pandemia, pero tampoco utilizar una alternativa telemática con garantías legales.

Por esta razón, el Congreso puso en marcha una Proposición no de Ley (PNL) para reformar la LPH y dar cobertura legal a las juntas de vecinos virtuales. Como no todas las comunidades tienen acceso a la tecnología, también buscaba permitir la adopción de acuerdos sin junta mientras durasen las restricciones y suspender la obligatoriedad de su celebración.

El Real Decreto-ley 8/2021, de 4 de mayo, por fin, establece el marco jurídico necesario para que sea válido el voto por correo postal o mediante comunicación telemática y elimina la obligatoriedad de posponer acuerdos hasta el 31 de diciembre de 2021.

La principal novedad viene redactada en su artículo 3.2. Este determina que se podrán celebrar reuniones de vecinos por videoconferencia, siempre que todos los propietarios dispongan de los medios técnicos necesarios para llevarla a cabo y solo si el secretario es capaz de reconocer la identidad de los participantes. De este modo, las juntas telemáticas son perfectamente válidas en toda España desde el 9 de mayo de 2021.

Ventajas de las juntas de vecinos telemáticas y algún que otro inconveniente

Junta de vecinos a distancia

La posibilidad de celebrar juntas de vecinos online cuenta con importantes ventajas durante una pandemia. La posibilidad de respetar las limitaciones de aforos y de disminuir el riesgo de contagio son algunas de ellas. Sin embargo, la utilidad de las herramientas para organizar reuniones virtuales va mucho más allá.

En Estados Unidos, donde algunos estados permiten la celebración de este tipo de juntas, ya las están comprobando. Destacan una mayor participación de los asistentes, la flexibilidad para asistir puntualmente sin importar dónde se encuentre el propietario e incluso la facilidad del administrador para conducir una reunión mucho más ordenada.

Esto se debe al uso de aplicaciones con funciones como la mano alzada para pedir la palabra o compartir pantalla para examinar documentos. Incluso, para silenciar los micrófonos hasta que toque el turno para hablar o asignar tiempos a cada ponente. De esta manera, resulta mucho más sencillo seguir el orden del día y finalizar la reunión a una hora decente. Y lo más probable es que incluso la convivencia en la comunidad mejore, al evitar discusiones e intervenciones interminables.

No obstante, el empleo de aplicaciones tecnológicas para la celebración virtual de este tipo de reuniones también tiene inconvenientes. El principal y más importante es la brecha digital, un fenómeno que hace referencia a la dificultad que encuentran algunas personas para manejar determinadas tecnologías. Pensemos, por ejemplo, que muchos de los propietarios de viviendas son personas mayores con limitaciones para conectarse a este tipo de eventos.

Otra de las desventajas de este formato es la imposibilidad de acceder a internet en determinadas áreas, sobre todo rurales, algo que también contempla el concepto de brecha digital antes mencionado.

La tecnología avanza para hacernos la vida más fácil en situaciones que pueden llegar a complicarse tanto como una junta de vecinos. Con la legislación actualizada, ya podemos reunirnos con los vecinos y tomar decisiones de forma telemática. Siempre, eso sí, que la tecnología llegue a todos, independientemente del lugar en el que vivan y de sus conocimientos.

Imágenes | iStock: Anton Sokolov, Ridofranz, BrianAJackson, fizkes. Unsplash: Marek Levák.

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