Cinco limpiezas para aprovechar tiempo y espacio en casa

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Cuando el estado de alarma mantiene encerrado en casa a casi todo un país, hay una serie de expresiones que se repiten más que otras. Una de ellas es: “Ya hemos limpiado la casa de arriba abajo cuatro veces”. La solemos emplear para lamentarnos del aburrimiento y la falta de actividad física. Por suerte o por desgracia, la limpieza es una actividad en la que siempre se puede ir un poquito más allá.

No se trata de repasar con un cepillo de dientes las juntas de los zócalos. Tampoco es cuestión de tratar de limpiar el polvo de libros que ya dejamos impolutos el día anterior. Ahora que tenemos tiempo de sobra y no podemos salir, tal vez sea mejor invertirlo en tareas que nos ayuden a crear espacio dentro de nuestras casas. Ha llegado el momento de dejar de limpiar libros y empezar a dejarlos ir.

Los beneficios de liberar espacio

Liberar espacio en casa en cuarentena

Efectivamente, hay higiene más allá de la fregona, el estropajo o la gamuza. Es esa clase de limpieza que suele empezar por hacer una selección de cosas prescindibles para desapegarse de ellas. Se ejecuta normalmente en armarios repletos de ropa que ya no nos ponemos, librerías con obras que nos da reparo eliminar o incluso en teléfonos móviles con la memoria llena de memes.

Este tipo de limpiezas nos ayudan a crear espacio —por ejemplo, para hacernos un hueco y montar estos días nuestra oficina en casa— y son una inversión en nuestro bienestar. Evitar la acumulación de objetos innecesarios permite acomodar otros nuevos, aumenta el orden en un hogar y facilita su higiene. Es mucho más sencillo limpiar una estantería liberada que eliminar el polvo de vídeos VHS que nunca más vamos a ver. También será más fácil encontrar la garantía de un electrodoméstico cuando la necesitemos si no está mezclada con todo tipo de documentos expirados.

A continuación, veremos algunos ejemplos de limpiezas que solemos posponer y que se pueden realizar durante la estancia en casa por el estado de alarma. El objetivo: ganar espacio.

Limpieza de armarios

Limpieza de armarios

Siempre la dejamos para más adelante, pero ya no hay excusa posible: hay que hacer hueco en los armarios. Deshacernos de ropa que nos gusta y que hemos comprado con mucha ilusión no es sencillo, pero sí es necesario para que podamos acceder fácilmente a las prendas que realmente necesitamos. También para que pueda entrar alguna nueva cuando volvamos a salir de compras.

Existe una infinidad de tutoriales online sobre cómo afrontar una limpieza de armarios e incluso filosofías enteras que han surgido en torno a esta cuestión. Aunque con matices, casi todas ellas comienzan de la misma manera: con una reflexión. Se trata de observar la ropa que tenemos guardada, valorar lo que nos aporta realmente y decidir si nos desharemos de ella o no.

Una regla sencilla consiste en calcular el tiempo que hace que no vestimos una prenda. Si ese tiempo supera los dos años, ha llegado el momento de decirle adiós. No hay que ser tan estrictos con la ropa de fiesta o ceremonia: en este caso podremos ampliar algo más el plazo.

Buscar un propósito para la ropa que dejemos marchar también resulta útil a la hora de afrontar esta limpieza. No es lo mismo visualizarla tirada en un vertedero que vistiendo a otra persona o transformada en un objeto nuevo. Limpiar los armarios de ropa no significa tirarla: también podemos donarla o reciclarla cuando volvamos a salir a la calle o incluso venderla.

Limpieza de libros

Limpieza de libros durante la cuarentena

Acumular libros en las estanterías se nos suele dar de maravilla. Tanto, que los japoneses tienen una palabra para designar su acopio por simple placer: tsundoku. Si además los leemos, esta práctica puede tener múltiples beneficios para nuestra mente.

Junto a las ventajas, no hay que olvidarse de las servidumbres asociadas; por ejemplo, tener que limpiarlos minuciosamente cada dos por tres o el espacio tan necesario que ocupan en viviendas que no dan más de sí.

Con los libros ocurre algo similar a lo que sucede con la ropa: nos provocan emociones y tendemos a apegarnos a ellos. Por eso también resulta fundamental una buena selección previa y buscar un propósito para su marcha, como la donación, que permitirá a otras personas disfrutarlos como los hemos disfrutado nosotros antes.

Eso sí, antes de donarlos, conviene informarse del tipo de obras que admite el organismo que las vaya a recibir. Por ejemplo, no siempre se recogen enciclopedias, monográficos técnicos en desuso o coleccionables.

Limpieza de documentación

Limpieza de documentos en cuarentena

Entre los enseres que tendemos a acumular se encuentra todo tipo de documentación. Apuntes de nuestra etapa de estudiantes, resultados de análisis clínicos, facturas y garantías suelen abarrotar carpetas que nunca consultamos. Muchos de ellos, además, tienen una fecha de caducidad a partir de la cual no sirven de nada. Aprovechar el tiempo para deshacernos de documentación inservible nos ayudará a ordenar la que está en vigor y tenerla más accesible si algún día la necesitamos.

La idea de deshacerse de objetos que han quedado obsoletos se puede extender a otros muchos rincones de la casa. Por ejemplo, a estanterías llenas de películas en soportes que ya no utilizamos o a cajones con tecnología en desuso, como teléfonos móviles antiguos, memorias USB o esos cables que ya no sabemos a qué dispositivos iban asociados.

Limpieza digital

Limpieza digital en cuarentena

El espacio en los hogares ya no es solo físico, también se debe tener cada vez más en cuenta el espacio virtual. Incluso el espacio mental que ocupamos con dinámicas que no nos favorecen.

En tiempos de sobrecarga de información, agravada por la desinformación sobre la pandemia de coronavirus, es necesario acometer limpiezas periódicas de material que ocupa espacio de almacenamiento en nuestros dispositivos electrónicos y no sirve de nada.

Ocurre lo mismo con las listas de correo electrónico que ya no nos interesan, las cuentas de redes sociales que seguimos por inercia o los grupos de Whatsapp que ya no aportan más que ruido. Si las abandonamos, no solo evitaremos la sobrecarga informativa y mental, también agilizaremos las limpiezas periódicas que hagamos en el futuro.

Limpieza de trastero

Limpieza de trastero

“Acaba siendo un cajón de sastre y una leonera. Hay muchos juguetes y fotos antiguas, vajillas y regalos de boda inesperados que nunca vas a utilizar pero que, por alguna razón, allí están”. Así describe Arantxa su trastero, ese espacio en el que solemos guardar todo aquello que no vamos a utilizar, pero al mismo tiempo guardamos cierto cariño. Tal vez este sea el momento perfecto para repasar lo que acumulamos en nuestro trastero y comprometernos a deshacernos de ciertos objetos en cuanto acabe el confinamiento.

No solo eso, también conviene pararse a reflexionar sobre el uso que hacemos del trastero. Pensar por qué lo utilizamos como purgatorio de trastos viejos, en vez de emplearlo como un espacio que nos ayude a despejar la vivienda de objetos que van y vienen. Por ejemplo, artículos no perecederos que consumimos habitualmente, los de temporada como las luces de Navidad o el equipamiento deportivo voluminoso como esquís o bicicletas. Al fin y al cabo, ahora tenemos tiempo para hacerlo.

Imágenes | Unsplash: Sarah Brown, Sharon McCutcheon. Pexels: Huseyn Kamaladdin. iStock: Polina Strelkova, CarlaNichiata, SvetaZi, trekandshoot.

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