Corredores, superficie contratada, grandes centros… Así es el mapa de la logística en España

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La logística está de moda. La recuperación de la economía y del consumo, unido al crecimiento en los últimos años del comercio electrónico y la capacidad exportadora de las empresas nacionales, han dinamizado el movimiento de mercancías por todo el país.

Según datos del Centro Español de Logística (CEL), este sector representa el 8% del PIB y a lo largo de 2018 movió un negocio de unos 110.000 millones de euros y empleó a más de un millón de personas. A nivel europeo, la logística representa un 10% de la economía y tiene ocupados a 11 millones de profesionales. Además, seis de las diez primeras empresas de logística a nivel mundial son europeas.

El comercio electrónico, que crece a tasas cercanas al 30% en España, según datos de la CNMC, y que supera ya los 40.000 millones de euros de facturación anual, explica en gran parte que en los últimos tiempos se estén batiendo récords en el sector logístico. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid el pasado año se registró récord de contratación de superficie con destino al almacenamiento y trasiego de mercancía, con 931.000 metros cuadrados, según la consultora inmobiliaria CBRE, y en Cataluña se contrató un 41% más el último año, según la firma inmobiliaria CBRE.

A principios de marzo, David Alonso Fadrique, responsable de investigación de BNP Paribas Real Estate, lo decía alto y claro en un foro en Valencia: “Estamos viviendo la época dorada del mercado logístico en España, con máximo nivel de contratación y máximo interés por fondos y usuarios”.

 

Dos corredores principales

Pero, ¿cómo queda el mapa de la logística en España? ¿Dónde se concentra esta actividad? En gran parte, el mapa logístico nacional responde a los dos grandes flujos de entrada y salida de mercancías del país. Uno es el Corredor del Mediterráneo, alimentado por los puertos de Barcelona y Valencia, y por el paso con Francia por la Junquera. El otro es el Corredor Atlántico, que tiene su punto clave en Irún, en la frontera con Francia, y que no ha estado históricamente tan desarrollado como el primero.

Concretando más, los centros logísticos de los cuales salen la mayor parte de los productos y mercancías que consumimos y exportamos están situados en las cercanías de los grandes núcleos urbanos de estos pasillos, pero destacan sobre todo Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza.

Madrid y el corredor del Henares

En Madrid se ubica la que llaman “la milla de oro de la logística en España”, el corredor que abre la A2, la autovía que va de la capital a Barcelona, en sus primeros kilómetros y que comprende municipios como Coslada, San Fernando de Henares o Torrejón de Ardoz, para adentrarse luego en Guadalajara.

Es la “zona cero del comercio electrónico” en España, sobre todo desde que hace casi siete años Amazon abrió su primer gran almacén en nuestro país, en San Fernando de Henares. Según Estrada&Partners, consultora especialista en naves industriales, esta zona concentra casi 6 millones de metros cuadrados en instalaciones, algo más de la mitad que toda la zona centro (que comprende Madrid, Guadalajara y Toledo).

En la zona centro también es importante el eje sur, que corre paralelo a la A4 (la autovía de Andalucía) y que ofrece más de 2,5 millones de metros cuadrados de almacenes, y donde destacan poblaciones como Villaverde, Getafe o Valdemoro. También hay desarrollos logísticos en torno a la A3 (la carretera de Valencia) y la A5 (la de Extremadura).

El Puerto de Valencia

Valencia tiene el primer puerto de España en tráfico de contenedores y el quinto de Europa, lo que convierte a la capital del Turia en punto logístico de primer nivel. En Valencia, el stock total está en 1,7 millones de metros cuadrados, según BNP Paribas, y de ellos sólo el 3% está disponible. De hecho, la rama de la Autoridad Portuaria de Valencia encargada de desarrollar las Zonas de Actividades Logísticas (ZAL) ha sacado recientemente al mercado 239.000 metros cuadrados para la construcción de naves. Las expectativas son altas.

Barcelona y Cataluña

Barcelona destaca por ser el punto de entrada de mercancía por carretera desde Europa, a través del Corredor Mediterráneo, y por sus instalaciones portuarias. El núcleo logístico de Cataluña está precisamente en el enclave que va de la zona del Puerto de Barcelona al aeropuerto de El Prat, con 1,3 millones de metros cuadrados construidos.

Sin embargo, en la periferia de la capital catalana, y aprovechando el curso de vías de comunicación importantes como las autovías de Valencia o de Zaragoza, hay construidos almacenes e instalaciones que ofrecen más de dos millones de metros cuadrados adicionales, según datos de Estrada & Partners. Además, en la capital catalana hay muy poco espacio disponible (un 3%, según los últimos cálculos).

En toda Cataluña, el total de stock logístico sobrepasa los 5 millones de metros cuadrados. Además, la contratación en 2018 alcanzó los 656.000 metros cuadrados, nada menos que un 41% más que el año anterior, según la consultora CBRE.

Pla-za: un proyecto gigantesco

Más allá de estos tres grandes núcleos, destacan dos emplazamientos de interior que, por ser un cruce de caminos y por estar cerca de núcleos industriales, son importantes en el mapa español de la logística. Se trata de Zaragoza y Vitoria.

En la capital del Ebro está emplazado Pla-za (Plataforma Logística de Zaragoza), que dispone de más de 13 millones de metros cuadrados (como 2.600 campos de fútbol) reservados para actividades logísticas, aunque solo un pequeño porcentaje está construido.

En Pla-za hay ubicadas más de 350 empresas, entre ellas Inditex. En total la oferta de suelo para actividades de logística o almacenamiento de Zaragoza y alrededores llega a los 20 millones de metros cuadrados, aunque sólo 1,8 millones son naves construidas y operativas, según Aragondigital.es. Eso sí, en los últimos tiempos, el incremento del precio del suelo en Madrid y Barcelona está haciendo que los inversores miren a la capital del Ebro para desarrollo de proyectos rentables.

Vitoria, el enclave más grande del País Vasco

Hace ya ocho años que autoridades y agentes en el norte apostaron por convertir el parque empresarial de Júndiz, en las proximidades de Vitoria, en un enclave logístico de primer orden.

Es el polígono más extenso de Euskadi, con casi 7 millones de metros cuadrados de suelo disponibles. Su localización estratégica junto a la autovía A-1, cerca de la línea ferroviaria Madrid-Irún y a diez kilómetros del aeropuerto de Foronda, supone un atractivo importante para las empresas.

Sevilla: eje del sur

También Sevilla es un punto importante de la logística en España. Según Claudio Losa, socio de Estrada & Partners, la capital andaluza tenía mucho suelo en desarrollo que ahora se está empezando a contratar. Además, Sevilla hace de punto de consolidación para las rutas por carretera y ferrocarril que nutren el sur del país.

La Zona de Actividades Logísticas (ZAL) del Puerto de Sevilla dispone de una superficie de 54 hectáreas (más de medio millón de metros cuadrados) y de ellos 140.000 ya están ocupadas por naves construidas. Desde ese punto, más de 30 empresas prestan servicio de almacenamiento y distribución a toda Andalucía, Extremadura, las Islas Canarias y el Norte de África.

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Bilbao saca partido a su puerto

En el norte, Bilbao es un núcleo logístico importante. La capital vasca ha logrado atraer empresas industriales a su puerto. Su principal atractivo, que hace que buena parte del espacio disponible esté ocupado, es el gran número de servicios marítimos que le conectan con cerca de 900 puertos de todo el mundo y en especial con la Europa Atlántica. El puerto también es vía principal de salida de toda la agricultura navarra al extranjero.

Guarromán, Benavente y Miranda de Ebro apuestan por la logística

Pero no todos los grandes emplazamientos logísticos están a pocos kilómetros de grandes ciudades, ni siquiera en provincias de primera línea. La estructura radial de la red de transportes en España hace que poblaciones relativamente pequeñas, pero situadas a medio camino entre el centro y la costa, y en las proximidades de vías de comunicación importantes, hayan apostado por la logística en los últimos años y se hayan consolidado en el mapa nacional.

Es el caso de la localidad jienense de Guarromán. Allí, en el Polígono El Guadiel, se asientan firmas como Seur, Ikea, Amazon o Correos Express.

También es su privilegiada situación la que ha llevado a Benavente, en Zamora, a convertirse en el punto neurálgico en el noroeste de la Península. El municipio optó por especializarse en logística hace un cuarto de siglo y dispone de 18 hectáreas para tal fin.

Otro punto interior que ha apostado por la logística es Miranda de Ebro, que aprovecha su cercanía al País Vasco y sus comunicaciones con la autopista A-68 (Zaragoza-Burgos) y la N-1.

Poco espacio disponible

Este es, a grandes rasgos el mapa de la logística en España, un sector que vive un momento dulce, puesto que casi todo lo que está construído está ocupado. “Hay años en los que no se contrató nada y ahora, gracias al e-commerce y las exportaciones, quedan muy pocas instalaciones vacías”, confirma Claudio Losa, de Estrada & Partners.

Este experto recuerda que durante la crisis hasta un 16% de los metros cuadrados de almacenes en Madrid estaban desocupados, y ahora sólo están disponibles el 4%. En Barcelona y Valencia el volumen de espacio disponible es incluso algo menor. Eso sí, el especialista advierte de que hay una “pequeña burbuja” alrededor del suelo disponible en los polígonos. “Pla-za, por ejemplo, tiene todo el suelo del mundo (13 millones de metros). Hay mucho espacio disponible, pero no hay un calendario real de proyectos”, reconoce, a pesar de la euforia de algunos.

Imágenes / Goodnighmoon, OneLoneClone, Andalucia.org, Wikipedia Zarateman, Wikipedia Zarateman, Luisangelzas, Estrada&Partners, Pla-Za Logística, Wikipedia Zarateman, iStock/kadmy, BOLDG, shironosov, Grez, ToniFlap

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