Los nuevos negocios a pie de calle: de las tiendas de cannabis a las de productos a granel

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El comercio electrónico está asestando una estocada tras otra a los comercios de barrio, e incluso a los de grandes plataformas. Pero esto no significa que los locales a pie de calle tengan los días contados. En el horizonte hay nuevos negocios y salidas profesionales que pueden interesarnos si disponemos de un bajo con vistas a la calle.

Tiendas de “cannabis”

El cannabis es un género de plantas relacionadas con la producción de cáñamo y la industria textil. Pero también con la droga, el THC (tetrahidrocannabinol) y CBD (aceite de cannabidiol). La comercialización de este último no es ilegal, y las tiendas de cannabis han proliferado en los últimos años y de hecho, se espera un rápido crecimiento.

Si paseamos por el centro de Madrid, donde abrieron las primeras tiendas en nuestro país, veremos los letreros de Cannabis Store Amsterdam Madrid (primera tienda en España), The Beemine Lab, CBD Madrid o Mahua CBD Shop, todo en un radio de menos de un kilómetro. El centro de las ciudades ha sido el punto de penetración, pero, en la capital, también se han hecho un hueco en barrios como Carabanchel, Vallecas y Alcobendas.

Conocida como “la marihuana que no coloca” (el CBD no es una sustancia psicotrópica), se prevé un crecimiento del aceite de cannabidiol de más del 400% entre 2018 y 2023, por lo que veremos muchas más tiendas como esta.

Combinar varios negocios en un mismo espacio

nuevos negocios lockers

En 1980 la población española empezó (lentamente) a dejar de fumar. En aquellos tiempos algunos municipios se aliaron con estancos para expedir bonos de transporte. Así amplían su negocio. Dos décadas más tarde, con una nueva caída del tabaquismo, muchos de estos locales empezaron a cargar crédito a nuestros teléfonos móviles de prepago.

Con la ley antitabaco de 2008, la caída fue aún más acuciada. De 90,8 billones de cigarrillos por año en 2008 a menos de 45 billones en 2019. El negocio se redujo a la mitad en poco más de una década y a día de hoy sigue bajando. De ahí que los estancos hayan visto con buenos ojos la posibilidad de comercializar cigarrillos electrónicos.

La adaptación de estos establecimientos continúa. Muchos de ellos se han convertido también en puntos de recogida de productos, al estilo de los puntos Celeritas, o han alcanzado acuerdos con Correos, Amazon y otras empresas de transporte para colocar en sus instalaciones un armario o locker con el que rentabilizar en parte una infraestructura en desuso.

Y no son los únicos negocios en hacerlo. En la fotografía adjunta se ve uno de estos armarios o locker a la entrada de un supermercado. En este caso, Amazon y Plaza Día han llegado a un acuerdo con el objetivo combinado: que más gente acceda al supermercado en cuestión, y que los clientes de Amazon puedan recoger su envío sin estar en casa. El ecommerce está cambiando los barrios.

‘Hubs’ de trabajo

locales servicios coworking

Compartir espacio de trabajo es una buena estrategia para aquellos que tienen algo complicado invertir en una oficina propia, o que no tienen espacio en casa. De ahí que el coworking, y el alquiler de una mesa de trabajo, sea una tendencia al alza. Además de ser interesante a nivel fiscal.

Los hubs de trabajo son espacios disponibles para emprendedores que buscan gastar lo justo, y hacen uso de estos locales por varios motivos. El primero, por marketing, ya que ayuda a dar visibilidad al local. El segundo es que los trabajadores prefieren trabajar en espacios iluminados y abiertos.

Impresoras 3D locales

Toda la cadena logística de gran cantidad de productos está en peligro debido al abaratamiento de la impresión 3D, especialmente la del metal. En pocos años podríamos tener impresoras 3D locales en los bajos de los edificios que actúen como puntos de reparto y recogida. El mecanismo funcionará de la siguiente manera: como compradores, digamos, de unas zapatillas, adquirimos online los derechos de impresión de una plantilla que personalizamos a nuestra medida y mandamos imprimir. Marcas como Feetz Shoes o Adidas han trabajado años en esta idea. Lucy Beard, fundadora de Feetz Shoes, confirmó que “lo que más tarda es el envío postal”. Pero no si se imprime en local.

Nos avisan de que las zapatillas ya están impresas y, cuando vamos a recogerlas, llevamos un par viejo. Este será fundido y reintegrado al sistema local, y nosotros recibiremos un descuento en materia prima. Tienda, fábrica y planta de reciclaje compartirán espacio, ahorrando dinero y evitando emisiones.

El comercio de proximidad

Uno de los negocios que se perfila como clave es el comercio de proximidad, especialmente para los más preocupados por su huella ambiental. El movimiento gana fuerza, de ahí que cada vez más tiendas de alimentación o ropa dejen claro en sus escaparates que comercializan productos cercanos.

“El sector transporte representa el 25% de las emisiones totales de GEI en España”, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica. Teniendo en cuenta que buena parte de nuestros alimentos provienen de cultivos a más de 3000 km, no estaría de más rebajarlo a menos de 100 km.

La preocupación por el medioambiente también está detrás del boom de las tiendas de productos a granel. El plástico se ha convertido en un problema y cada vez es mayor el número de consumidores que reivindica la posibilidad de adquirir todo tipo de productos sin necesidad de que estén envasados.

Si bien es cierto que las tiendas de barrio, entendidas como locales que ofrecen productos comercializables online, están desapareciendo, el sector servicios aún tiene mucho que aportar. 

Imágenes | iStock/nensuria, iStock/JJFarquitectos

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