Oficinas flexibles: una alternativa a los espacios de trabajo tradicionales que gana adeptos

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Flexibilidad es una palabra que se emplea últimamente con bastante asiduidad en el ámbito laboral. Una cualidad que viene a describir los cambios que se están produciendo en la forma de entender el trabajo. Tanto en el modo de ejercerlo, como atribuido al lugar elegido para ello.

Una condición, la de la flexibilidad, que trata también de acompañar a la tan perseguida conciliación entre la vida personal y profesional. Sobre todo en aquellos puestos con un marcado uso de herramientas digitales, o en posiciones con una alta movilidad.

En el sector inmobiliario esta evolución también se está haciendo sentir. Los nuevos modelos de negocio han provocado una reorganización de los espacios de trabajo. Un paso necesario para adaptarse a esas exigencias y necesidades laborales, y que ha dado lugar a lo que ya se conoce como oficinas flexibles.

Su objetivo es romper con el concepto más tradicional de trabajo que prevalecía hasta ahora: jornadas de ocho horas, de lunes a viernes y de 9:00 a 18:00, que viene a ser sustituido por otro en el que se mide la eficiencia del trabajador por encima de la ‘cultura del presentismo’.

¿Qué es una oficina flexible?

En realidad, la oficina flexible no es un concepto nuevo. Ya en la década de los 80 el mercado inmobiliario empezó a ofrecer oficinas en alquiler completamente equipadas, que se contrataban por periodos cortos de tiempo. Y de manera paralela surgió la idea del coworking, ahora más extendida.

Las primeras venían a cubrir las necesidades de espacio de negocios con un concepto más tradicional del trabajo. Mientras que las segundas respondían a la búsqueda de entornos más novedosos demandados por un fenómeno emergente: las startups. Lugares, estos últimos, nacidos para favorecer el intercambio de ideas entre profesionales independientes.

oficina compartida

El modelo de coworking, según JLL, representa actualmente el 21% de los espacios flexibles que actualmente se contabilizan en Europa. En general, las firmas que registran el mayor crecimiento son las que se han centrado en mercados locales o las que ofrecen un entorno más amplio para la aceleración de negocios.

“El modelo de coworking representa actualmente el 21% de los espacios flexibles que se contabilizan en Europa»

De hecho, muchas empresas de coworking han decidido dar un ligero giro a su propuesta, con un modelo híbrido en el que, junto a los espacios compartidos, hay oficinas privadas. Unen así los dos conceptos de oficina flexible que emergieron hace ya más de 30 años.

“Este nuevo modelo ha impulsado un crecimiento sin precedentes”, apuntan desde la consultora inmobiliaria. “Desde principios de 2016 se han incorporado 850.000 metros cuadrados de espacio híbrido a los 20 principales mercados de espacios flexibles de Europa, lo que representa el 51% del nuevo espacio flexible”.

La contratación en Europa crece un 30%

Estos nuevos espacios ya se presentan como una opción que tener en cuenta por aquellas organizaciones que pueden prescindir de puestos fijos para sus empleados. Solo en 2017 el volumen total creció un 30%, el equivalente a alrededor de un millón de metros cuadrados, según el informe ‘Disrupción o distracción’ de JLL.

Aunque los modelos flexibles todavía representan una pequeña parte de los espacios de oficina, se ha detectado que están experimentado un rápido crecimiento. Desde 2014, y coincidiendo con el final de la crisis, el mercado se ha duplicado. En ciudades como Londres ya suman cerca de un 20% de las contrataciones.

oficina modular

“Los inversores, tanto locales como internacionales, deberían estudiar con atención estos acontecimientos y decidir la respuesta más adecuada. Ya sea mediante la contratación de proveedores de espacio flexible para sus edificios o adaptando sus estrategias para ofrecer sus propias soluciones en este sentido”, mantiene Guzmán de Yara, responsable de Workplace Strategy para la región EMEA en JLL.

“Desde 2014, y coincidiendo con el final de la crisis, el mercado se ha duplicado. En ciudades como Londres ya suman cerca de un 20% de las contrataciones»

Se prevé que las oficinas flexibles experimenten un incremento del 25%-30% anual en los próximos cinco años en Europa. Ahora mismo, con el 5,6% del total de oficinas, Ámsterdam cuenta con la mayor concentración de espacio flexible a escala mundial.

También se consolidan en España

En España, como era de esperar, esta oferta se concentra en las ciudades con mayor actividad económica: Madrid y Barcelona. La contratación de espacios flexibles en ambas ciudades durante los primeros nueve meses de 2018 se situó en 71.881 m2, lo que representa el 11% del total de la contratación.

En concreto, esta cifra en Madrid alcanzó los 42.220m2, casi un 40% más que en 2017. Mientras, en Barcelona, rozó los 30.000 m2, lo que significa un incremento del 35% comparado con 2017.

profesionales coworking

“El auge del espacio flexible en Madrid y Barcelona está detrás de una de las transiciones más importantes a las que hemos asistido en el sector inmobiliario”, sostiene José Miguel Setién, director de Oficinas en JLL España. “La “consumerización” de los activos inmobiliarios –fenómeno que ya hemos observado en los segmentos de hospitality y retail [hostelería y minoristas]– está influyendo tanto en los modelos de negocio como las estrategias de inversión”.

En cuanto a la tipología, las tradicionales oficinas equipadas, o ‘business centres’, dominan en ambas capitales con una cuota del 45%, seguidas por los espacios híbridos (36%). El crecimiento de estos últimos en 2017 fue espectacular: registró un incremento del 194% respecto al año anterior.

Imágenes: iStock/Sladic, iStock/kostsov, iStock/KatarzynaBialasiewicz

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