Pisos con piscina: un chapuzón a un viaje de ascensor

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Al aire libre, cubiertas, climatizadas, naturales o desmontables. La forma es lo de menos: pocas cosas aumentan más el valor de una vivienda que una piscina cuando comienza a apretar el calor.

La COVID-19 ha situado un interrogante en los planes de vacaciones de miles de personas. Como consecuencia, la construcción de piscinas privadas se ha disparado en España. Algunos constructores tienen listas de espera de hasta un año y los ritmos de producción se han disparado.

Lo cierto es que muchas familias apuestan por disfrutar de un chapuzón en su propia casa, sin tener que viajar o acudir a lugares masificados. Y lo que antes se limitaba a una opción para viviendas unifamiliares o grandes comunidades de vecinos, ahora empieza a demandarse también en edificios y pisos de menor tamaño.

A continuación, repasamos qué hace falta para instalar una piscina en un edificio de vecinos, en una urbanización o incluso en espacios reducidos y las principales tendencias de este verano.

¿Dónde están los pisos con piscina?

De acuerdo con Idealista, el 20,4 % de las viviendas en venta que se anuncian en su portal en España cuentan con acceso a una piscina. Es decir, una de cada cinco.

De las viviendas que se publicitan en Idealista, la capital de provincia que más inmuebles con piscinas tiene es Alicante, donde el porcentaje alcanza el 31,6 %. Le siguen Ciudad Real (con un 25,3 %), Logroño (24,4 %) y Ávila (21,7 %). En las dos grandes ciudades, Madrid y Barcelona, el 19 % y el 6% de las viviendas disponen de estas comodidades, respectivamente.

Piscina: para disfrutar más en casa y para añadir valor al inmueble

Lo cierto es que una piscina revaloriza en gran medida una vivienda. Según Idealista, que incluya piscina implica, de media, un precio un 46,2 % superior. La diferencia de precio es especialmente alta en Andalucía: en esta comunidad autónoma, su precio es un 83,9 % superior. Le siguen Extremadura y Aragón, en donde son un 65,3 % y un 61,2 % más caras.

De media, las viviendas con piscina tienen un precio un 46,2 % superior.

Actualmente, un gran porcentaje de piscinas se encuentra en viviendas unifamiliares. Sin embargo, en numerosas regiones de España es habitual encontrarlas también en las zonas comunes de los edificios. Y, debido a la pandemia, muchas comunidades de vecinos han optado por instalarlas aprovechando pequeños espacios.

Cómo instalar una piscina comunitaria

Para instalar una piscina que requiera excavar en una zona comunitaria es necesario:

  • Alcanzar a un acuerdo entre los propietarios en una junta de vecinos.
  • Un proyecto técnico realizado por un arquitecto.
  • Solicitar y obtener la licencia del ayuntamiento correspondiente.

Los precios y los plazos varían en función de cada caso en particular, ya que dependen del tiempo de tramitación de la licencia y de los requisitos de la obra. Lo mismo sucede con los costes de mantenimiento y posteriores reparaciones. En España, estas acciones están ligadas al Real Decreto 742/2013 del 27 de septiembre, que establece los criterios técnico-sanitarios de las piscinas.

No solo a ras de suelo: piscinas en las alturas

Algunos pisos con piscina la tienen en las alturas.

A menudo vemos imágenes impactantes de piscinas que cuelgan del vacío, se elevan en el último piso de los edificios o son un elemento más de terrazas y balcones. Lo cierto es que, aunque instalar piscinas en plantas altas es posible, no siempre es viable en las viviendas ya construidas.

Tal y como explican desde Xataka, una piscina con 50 centímetros de agua pesa 2,5 veces más de lo que la estructura de una terraza convencional es capaz de soportar. Por lo tanto, no es aconsejable montar estas estructuras sin consultar primero a un constructor o arquitecto. Los riesgos de instalarlas pueden ir desde provocar grietas y daños estructurales hasta el colapso de las terrazas o el techo. Como mucho, podría colocarse una para bebés y llenarla un máximo de 20 centímetros de altura.

Sin embargo, sí existen construcciones diseñadas desde un primer momento para soportar el peso que puede alcanzar una piscina. Sobre todo, en azoteas. En España son famosas las de los hoteles Riu Emperador o Pestana Plaza Mayor en Madrid, o el Fuster o el W en Barcelona. Además, muchos edificios privados cuentan con estas instalaciones en su última planta.

Pequeñas y con un buen diseño

A la demanda habitual de piscinas de cada verano se ha sumado una tendencia: la de construir espacios de baño adaptados a espacios muy pequeños. La filosofía ha cambiado, y la idea de que no compensa instalar una piscina si no se dispone de un gran espacio se ha ido olvidando. Cualquier rincón es suficiente para disfrutar de un buen espacio de baño en casa.

Cada vez más viviendas cuentan con piscinas incluso en espacios muy reducidos.

Una opción para dar más sensación de amplitud en espacios pequeños es crear piscinas de cristal. Se trata de un material resistente que, con un buen diseño, puede dar resultados muy interesantes. También se apuesta por los materiales naturales y sencillos, para adaptarlas a cualquier espacio. Un ejemplo son las láminas de imitación de madera.

Otra opción son las piscinas desmontables, que permiten utilizar el espacio para otro fin durante el invierno. Y también entra en juego la iluminación: con las luces adecuadas, las piscinas pueden convertirse también en un buen lugar para disfrutar de un baño y escapar del calor durante la noche.

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