Qué es y cómo obtener el certificado energético de un inmueble

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Prácticamente cualquier persona que haya cambiado recientemente de vivienda o que planee hacerlo lo conoce. El certificado energético del inmueble se ha convertido en un trámite obligatorio en la construcción, venta y alquiler de edificios y viviendas. Esa es la razón por la que quien más, quien menos, ha oído hablar de él.

Esta certificación no es más que una de las exigencias medioambientales que la Unión Europea comenzó a imponer ya en 2002 a sus Estados miembros para cumplir con el famoso Protocolo de Kioto, por el que los países se comprometían a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros acuerdos internacionales. Como los edificios también son fuentes de contaminación, es necesario poder medir su eficiencia de manera objetiva y establecer unos estándares mínimos en este sentido.

Qué es el certificado energético de un inmueble

Eficiencia energética en una vivienda

El certificado energético de un inmueble es un justificante que contiene información sobre las características y la eficiencia energética que presenta un edificio.

Tal y como nos explica Francisco Javier Méndez Martínez, director del Gabinete Técnico del Colegio de Aparejadores de Madrid, fue el Real Decreto 235/2013 el que traspuso parte de la normativa europea a nuestra legislación y convirtió en obligatorio el certificado energético para que los compradores o usuarios de edificios pudieran conocer sobre su eficiencia energética.

En virtud de esta norma, “el certificado de eficiencia energética deberá incluir información objetiva sobre la eficiencia energética de un edificio para su evaluación y comparación con la de edificios de la misma zona climática”, indica el experto. Por su parte, el Código Técnico de Edificación (CTE) es el que se encarga de establecer los requisitos mínimos de eficiencia energética que deben cumplir los edificios.

Estas normas, junto a otras como el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), se están revisando en la actualidad para ajustarse a los cambios que exige la nueva normativa europea en la materia.

Tipos de certificados energéticos de inmuebles

Certificado energético de un inmueble

Los certificados energéticos de inmuebles pueden ser de varios tipos, en función de su objetivo, y todas las suscribe un técnico competente tras realizar el proceso de certificación:

Certificado de eficiencia energética del proyecto

Es la documentación que contiene información sobre las características energéticas y la calificación de eficiencia energética del proyecto de ejecución de un edificio.

Certificado de eficiencia energética del edificio terminado

Esta documentación es la que verifica que las características energéticas y la calificación de eficiencia energética obtenida por el proyecto de ejecución se ajusta a la del edificio una vez terminado.

Certificado de eficiencia energética de edificio existente

Esta documentación es la más conocida, porque se utiliza para comprar o alquilar viviendas ya construidas. En concreto, es la que contiene información sobre las características energéticas y la calificación de eficiencia energética de un edificio existente o parte del mismo.

Cómo se obtiene el certificado energético

Un técnico inspecciona un inmueble para certificado energético

Para obtener el certificado energético es necesario recurrir a un técnico competente y que esté habilitado para expedirlo. Según explica Méndez Martínez, “debe estar en posesión de cualquiera de las titulaciones académicas y profesionales habilitantes para la redacción de proyectos o dirección de obras y dirección de ejecución de obras de edificación”. También puede estar acreditado para realizar proyectos de sus instalaciones térmicas según la Ley 38/1999, o para suscribir certificados de eficiencia energética.

Con el fin de facilitar el trabajo de estos técnicos, existen unos documentos reconocidos para certificar la eficiencia energética y un registro general público de los mismos.

En este proceso, el técnico competente visita el inmueble para comprobar sus características y emite el certificado. “Una vez expedido, hay un período máximo -generalmente de un mes- para su registro en el organismo habilitado y regulado por cada comunidad autónoma”, añade.

Ventajas y beneficios del certificado energético

Eficiencia energética en el hogar

El principal beneficio de obtener el certificado energético de un inmueble es que nos ayudará a cumplir la ley si en algún momento decidimos, por ejemplo, arrendar o poner a la venta nuestra vivienda. De hecho, el certificado energético es obligatorio tanto para construir como para vender o alquilar. Esta es la razón por la que se ha convertido en un trámite muy común en el sector inmobiliario, ya que todos los vendedores, arrendadores e inmobiliarias tienen que presentar la certificación en el momento de realizar la transacción.

Así lo explica Francisco Javier Méndez: “El RD 235/2013 determina que cuando se construyan, vendan o alquilen edificios o unidades de éstos, el certificado de eficiencia energética o una copia de éste se deberá mostrar al comprador o nuevo arrendatario potencial y se entregará al comprador o nuevo arrendatario, en los términos que se establecen en el procedimiento básico”.

Excepciones: qué edificios no está obligados a obtener el certificado energético

Eso sí, existen algunas excepciones en las que no es necesario realizar este trámite, como es el caso de edificios históricos, inmuebles o viviendas de menos de 50 metros cuadrados de superficie o aquellas que se utilicen menos de cuatro meses al año y consuman menos del 25% de la energía que se gastaría si se habitaran los doce meses, entre otras.

Por otro lado, este certificado tiene en cuenta los factores que mayor incidencia tienen en el consumo de energía de los edificios, por lo que nos aporta información de gran valor sobre ellos. Así, podremos hacernos una idea, por ejemplo, de lo que tendremos que gastar para climatizar nuestra próxima vivienda y tener en cuenta este factor para decidirnos.

“Su finalidad es servir como una herramienta informativa de cálculo relativamente sencillo para intentar reducir las emisiones de CO2 en el sector de la edificación, promoviendo que los edificios alcancen el mayor nivel de eficiencia energética y que la energía que utilicen sea cubierta mayoritariamente por energía procedente de fuentes renovables”, finaliza el director del Gabinete Técnico del Colegio de Aparejadores de Madrid.

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