Ni comprada ni en alquiler… Así es la cesión gratuita de viviendas en comodato

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La cesión gratuita de una vivienda es el tipo de fórmula que suele darse entre parientes –generalmente padres e hijos– para que los segundos puedan formar un hogar. En este tipo de operaciones no existe ningún tipo de intercambio económico.

Las condiciones suelen establecerse de manera oral, pero existe una manera de formalizar esta relación a través del contrato de comodato. Esta fórmula jurídica no es obligatoria, pero sí recomendable, y está recogida en el Código Civil.

Características del contrato de comodato

En el contrato de comodato ha de figurar el nombre del propietario de la vivienda o cedente y el de la persona que va a habitarla o cesionario. También debe quedar claro que no existe ningún tipo de contraprestación por el uso del inmueble. En caso de que así fuera ya no sería una cesión gratuita, sino que entraría dentro del régimen de alquiler y las condiciones serían diferentes.

Al no existir intercambio económico ni tratarse de una operación de compraventa, la cesión gratuita de vivienda está exenta del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Por otra parte, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a pagar por el propietario es el mismo que si tuviera la vivienda vacía, sin alquilar, ya que no genera ningún rendimiento de capital.

Desde el momento en el que el cesionario entre a la vivienda deberá correr con los gastos propios de su uso, lo que incluye agua, luz, teléfono, gas y las mensualidades de la comunidad de propietarios, además de hacerse cargo de otros costes derivados del desgaste de vivir en el inmueble. De cualquier forma, en este punto pueden introducirse variaciones previo acuerdo de las partes.

En el contrato de comodato no es obligatorio que se establezca el tiempo durante el que se va a ocupar la vivienda, pero el cedente podrá dar por finalizada la cesión en cualquier momento y el cesionario tendrá la obligación de abandonarla. En este punto sí habría que reflejar los días que tiene la persona que lo habita para dejar el inmueble y establecer una indemnización para el propietario si este periodo no se respetara.

Una opción que crece entre los jóvenes

De momento, las modalidades habituales para disfrutar de una vivienda en nuestro país son la compra y el alquiler. El 76,7% de los españoles opta por tenerla en propiedad, mientras que el 16,9% prefiere arrendarla, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) referidos al año 2017.

Si se echan cuentas, resta un 6,4% que no se acoge a ninguna de las dos modalidades y vive en régimen de cesión gratuita. El porcentaje no ha variado mucho desde 2004, primer año del que el INE ofrece un registro de estos datos, aunque sí se detectan repuntes que rondan o superan ligeramente el 7% en 2006, así como en el trienio 2013-2015.

Lo más significativo del último año del que se tienen datos (2017) es observar quiénes son los que más se acogen a esta modalidad. Dentro de ese casi 6,5% de viviendas en cesión gratuita, el 21,4% de los hogares que recurre a ella está formado por jóvenes entre los 16 y 29 años. En 2008 solo suponían un 8,7% y desde entonces la cifra ha ido aumentando gradualmente.

A falta de saber los datos de 2018, la actual situación del mercado inmobiliario, con una tendencia al alza en los precios de la vivienda, parece que favorecerá que se mantenga esta tendencia. La cesión gratuita de una propiedad parece la única opción para muchos jóvenes que quieren independizarse, y sus parientes parecen dispuestos a facilitarles este camino. Aunque, como hemos visto, es recomendable que siempre quede todo por escrito.

Imágenes: iStock/Deagreez, iStock/oatawa, iStock/Rawpixel

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