Radiografía del single: cómo son los solteros españoles

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Encontrar una pareja, formar una familia y tener hijos. Esta aspiración vital  se está transformando. Los cambios sociales y culturales que está experimentando en los últimos años la población occidental son la causa de que cada vez sean más numerosas las personas que optan por un estilo de vida diferente. 

Para muchas de ellas sus prioridades son otras. Hay quien prefiere no casarse, no tener hijos e incluso no convivir con su pareja. También quien opta por no buscar a su media naranja y vivir solo para disfrutar de la soltería. Todos ellos son los llamados singles.   

Cómo son los ‘singles’

En 2018 había casi cinco millones de personas viviendo solas en España. Lo que supone un 1% más que el año anterior, según los datos de la Encuesta continua de hogares del INE (Instituto Nacional de Estadística). De todos ellos, algo más de dos millones figuran como solteros, la gran mayoría menores de 65 años.

Para ilustrar cómo es la vida de los singles hemos hablando con Adelaida (45 años) y Arantxa (43 años), las dos viven solas y la primera asegura que es por elección propia: “A día de hoy tengo claro que es una opción más, tan válida como otra cualquiera. Creo que en nuestra sociedad todavía sigue estando mal visto quedarse soltera”. Por su parte, Arantxa habla de cierta predisposición: “Siempre me he imaginado independiente y viviendo sola y, quizás, uno mismo con su manera de vivir y sus ideas hace que eso suceda”.

Esta decoradora, ilustradora y fotógrafa por cuenta propia, lleva 14 años viviendo en su actual casa que, además, también es su lugar de trabajo. “Durante un año compartí piso en otra ciudad donde estuve estudiando. Mi experiencia fue muy buena, pero tuve claro que lo siguiente sería vivir sola”, confiesa. 

“Siempre me he imaginado independiente y viviendo sola y, quizás, uno mismo con su manera de vivir y sus ideas hace que eso suceda”

Pablo (36 años) también ha optado por una residencia independiente. Salió de la casa familiar con 29 años, cuando su trabajo de ingeniero le permitió independizarse sin tener que compartir piso. Desde entonces ya han pasado siete años y explica que vive solo porque aún no ha encontrado la pareja adecuada. Considera que estar solo tiene ventajas: “Yo me organizo mis planes y soy el responsable de cómo salgan, para bien o para mal. No tengo que contar con la aprobación de nadie”.

mujer soltera single

Los tres coinciden en que lo mejor sus vidas es no tener que dar explicaciones, aunque reconocen que esto también supone inconvenientes: “Cuando tienes que compartir tu tiempo o planes con alguien cuesta mucho más amoldarse“.

Para Arantxa el lado negativo es que en determinadas circunstancias careces del apoyo que te brinda una pareja: “Si estás pasando por una situación difícil, tener que pensarlo y decidirlo todo se puede hacer un poco cuesta arriba. Ahí echas en falta a alguien, pero para mí son momentos puntuales”. También alude a los inconvenientes puramente materiales como no poder compartir los gastos o hacer frente a etapas económicamente difíciles. 

Dónde viven

La mayoría de las personas que no comparten su hogar, un 54%, lo hacen en viviendas de su propiedad y sin cargas pendientes,  mientras que el 20% aún tiene que abonar algún tipo de deuda. Adelaida adquirió su piso hace un año, aunque antes vivía de alquiler. “A la hora de comprar o alquilar una vivienda es más complicado hacer frente a precios desorbitados, gastos del inmueble, hipoteca, etc., puedes verte limitado a buscar en una determinada zona y a elegir un tipo de vivienda que no se ajusta demasiado a lo que te gustaría tener”. 

“A la hora de comprar o alquilar una vivienda es más complicado hacer frente a precios desorbitados, gastos del inmueble, hipoteca, etc., puedes verte limitado a buscar en una determinada zona y elegir una vivienda que no se ajusta a lo que te gustaría tener”

Pablo, como el 17% de las personas que viven solas, ha optado por el alquiler. “Por desgracia, no tengo el dinero suficiente para poder dar la entrada para comprar un piso. Al estar soltero, es más difícil. Así que vivo de alquiler hasta que rompa el ‘cerdito’ para ver si me llega para la entrada de una casa en propiedad”. Reside en un edificio destinado originalmente a otros usos, pero que ha sido reformado para que sus espacios sean habitables. Una situación excepcional por la que tan solo opta el 0,35% de las personas que viven solas.

hombre soltero single

Junto a la compra y al alquiler, un 8% de los que habitan en hogares unipersonales en España lo hacen en régimen de cesión. Arantxa es una de ellas y explica que donde vive desde 2005 está ubicada “en mi barrio de toda la vida”. En su caso, reside en un edificio de más de 10 viviendas.   

 Los apartamentos de Pablo, Arantxa y Adelaida tienen prácticamente las mismas características: no superan los 60 m2 y están localizados en los barrios periféricos de ciudades con más de medio millón de habitantes. Una realidad que comparten con casi un millón de personas que viven solas en España. 

Imágenes: iStock/Deagreez, iStock/AntonioGuillem, iStock/vladans

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