De logística social a castillos en venta: iniciativas para repoblar el mundo rural

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Se hacen llamar el G-100 y están dispuestos a transformar la identidad del mundo rural: un grupo de 100 personas de toda España colabora para crear los principios de una nueva ruralidad gracias a la inteligencia colectiva. Y no son los únicos.

A lo largo de toda la geografía española han surgido iniciativas para dinamizar estos territorios, que se enfrentan al grave problema del envejecimiento de sus habitantes y la despoblación.

Un mapa vacío

El mundo rural español lleva perdiendo habitantes de forma continuada desde hace más de medio siglo. Como resultado, el 84% de la población se concentra en el 16% del territorio. Si viajáramos en coche por las provincias de las dos Castillas, Aragón o Extremadura, por ejemplo, podríamos recorrer decenas de kilómetros de campo sin ver núcleos de población con habitantes. Y, los que los tienen, reúnen a muy pocos vecinos.

Algunas regiones de España (como la Serranía Celtibérica) se encuentran entre las más despobladas de Europa, con cifras de densidad demográfica solo comparables a las de otras tan inhóspitas como Laponia. Estamos hablando de algo más de un habitante por kilómetro cuadrado, motivo por el que se le conoce como “la Laponia del sur”.

Hacemos un repaso de varias iniciativas que buscan dar la vuelta a esta situación y devolver vecinos, servicios y oportunidades a las zonas más despobladas.

Galician Country Homes

En las últimas semanas hemos escuchado la historia de un grupo de amigos que planea comprarse una aldea abandonada en Lugo para disfrutar allí de su jubilación. Detrás de esta iniciativa está Galician Country Homes, una inmobiliaria especializada en la venta y restauración de propiedades rústicas de Galicia. Algunas, de localidades con muy poca población o incluso abandonadas.

“La última aldea que vendimos, en la zona de Palas de Rei (Lugo), tenía una única vecina”, explica Rosa Costoya, presidenta y dueña de la inmobiliaria junto a su marido, Mark Adkinson. “Ahora llegan más de 15.000 peregrinos al año. Para esta mujer ha cambiado absolutamente todo”.

Muchos de los activos que ofrece esta inmobiliaria son edificaciones históricas, pazos solariegos o casas señoriales que fueron cayendo en desuso con el paso de los años. Así, para Rosa Costoya su trabajo tiene un doble valor: traer población a zonas rurales y dar una nueva vida a edificios históricos que en su día fueron el centro de la vida en su tierra, Galicia.

Propiedad gestionada por Galician Country Homes, una iniciativa para repoblar el mundo rural.

“Desde muy pequeña tengo la inquietud de querer cambiar ese sentimiento de abandono y tristeza que produce ver la Galicia abandonada”, explica. Ella misma se encarga personalmente de que las personas que compran estas edificaciones (muchas veces, extranjeros) se comprometan a cuidar y respetar el patrimonio.

“Hemos vendido a un inglés un mayorazgo precioso del siglo XVI en A Fonsagrada (Lugo)”, cuenta. “Los vecinos están que no se lo creen, porque el edificio y su capilla eran el emblema de la zona y resultaba desolador pasar por delante y verlos parados durante tantos años. Además, el comprador va a necesitar ayuda para sacar esto adelante, por lo que va a contratar gente de la zona. Supone un cambio importantísimo”.

Yo repueblo

Yo repueblo es una iniciativa que se pone en el otro punto de vista: el de personas y familias que, cansadas de la vida en la ciudad, quieren mudarse a zonas rurales para disfrutar de una vida más tranquila y en contacto con la naturaleza. Una decisión que genera muchas inquietudes, sobre todo para los que siempre han vivido en urbes grandes.

Sus creadores ponen en contacto a estas personas con otras que ofrecen sus casas, puestos de trabajo y oportunidades para emprender en los pueblos. También ponen a su disposición bolsas de trabajo, para favorecer el empleo rural. “Pese a la dificultad actual de encontrar nuevos trabajos en sectores tradicionales, se están generando nuevas oportunidades de empleo en entornos del campo. Los sectores de los productos bio o ecológicos, el turismo rural o la normalización de los teletrabajadores son buenas opciones para conseguir trabajo”, explican en su web.

G100

El G100 lo conforma un grupo de 100 personas de toda España que busca mejorar la vida en el campo en el siglo XXI. Son ingenieros, historiadores, periodistas, farmacéuticos, economistas, profesores y un largo etcétera que no estudian cómo transformar el mundo rural desde sus despachos, sino sobre el terreno.

Están divididos en 12 grupos, enfocados a encontrar soluciones para ámbitos como como educación y formación, vivienda, trabajo y emprendimiento o transporte. En este último se encuentra Victoria Tortosa, gerente de La Exclusiva, un sistema de logística social que ha devuelto servicios a miles de habitantes de la provincia de Soria.

La Exclusiva es una iniciativa que nació con el objetivo de prestar servicios a vecinos de zonas rurales y repoblar la España vacía.

Los repartidores de La Exclusiva recorren cada día las carreteras de la provincia, por lo que Victoria Tortosa conoce bien las limitaciones de la zona. Actualmente y con el G100, trabaja en la elaboración de un estudio de campo que permita esclarecer mejor con qué servicios de transporte cuentan los vecinos de los pueblos y pensar vías alternativas. “Queremos saber cuántos coches van y vuelven de la capital o a cabezas de comarca al día, cuántas plazas libres tienen los coches de los que van a trabajar, cuántos vehículos hay parados en cocheras o cuánta gente tiene carné de conducir pero no tiene coche”, explica Victoria Tortosa.

Esta información les valdrá para organizar mejor a las personas que buscan moverse. “Sabremos qué día es más fácil llegar a las localidades con médico o con mercado, por ejemplo, para que los vecinos tengan otras alternativas al taxi, que puede llegar a costarles hasta 70 u 80 euros”, añade.

Devolver la vida al rural

Galician Country Homes, Yo Repueblo, el G100 o La Exclusiva no son las únicas iniciativas que buscan devolver la vida al rural. Hay muchas otras, como Volver al pueblo o Aldeas abandonadas. A menudo escuchamos, también, historias de vecinos que ofrecen alojamiento a cambio de trabajar sus tierras o abrir de nuevo su bar. O que hablan del campo como una alternativa como segundas residencias, para jubilados o para trabajadores en remoto.

“Estas tierras fueron abandonadas en su día por motivos comprensibles, porque aunque daban de comer, en ocasiones era difícil prosperar en el mundo rural al igual que se hacía en la ciudad”, reflexiona Rosa Costoya, directora de Galician Country Homes. “Sin embargo, ahora tenemos otras facilidades, como internet y nuevas comunicaciones que nos permiten vivir en el campo y disfrutar de una vida plena y satisfactoria”.

Imágenes | Unsplash/Alan Angelats, Galician Country Homes, La Exclusiva

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