Lo que no debes olvidar antes de dejar tu casa en vacaciones

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Con la llegada del verano, muchas familias preparan las maletas para disfrutar de unas vacaciones fuera de casa. A los preparativos se unen, a menudo, el nerviosismo y las dudas que genera abandonar la vivienda durante días o semanas.

Es importante dejar todo bien atado y asegurado para evitar gastos innecesarios o sorpresas desagradables a la vuelta de las vacaciones. Repasamos una serie de consejos que conviene tener en cuenta antes de cerrar con llave y empezar el viaje.

Reducir al máximo el consumo

Aunque esté vacía, una vivienda puede seguir consumiendo electricidad si no se toman las medidas adecuadas. Y no solo mientras se está fuera, ya que numerosos electrodomésticos hacen uso de la red eléctrica durante las 24 horas del día si se dejan en stand by.

Según datos de Endesa, el gasto de mantener los electrodomésticos enchufados mientras no se usan puede suponer hasta el 10% del consumo total. Una cifra bastante alta teniendo en cuenta que el gasto medio anual de las familias en electricidad fue de 745,9 euros en 2017, según la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Apagar por completo los electrodomésticos es fundamental para garantizar el ahorro y la seguridad de la casa durante las vacaciones.

Por ello, lo más recomendable es apagarlos totalmente. Si se abandona la vivienda durante un periodo largo de tiempo, compensa desenchufar también la nevera. Se trata de uno de los electrodomésticos que más consume en un hogar, por lo es buena idea lograr un “consumo cero”. Si no se desea apagarla por completo, puede bajarse la temperatura del termostato, lo cual también supone un ahorro.

Una solución para asegurar que todo queda correctamente apagado es contar con regletas con interruptor (que evitan tener que desenchufar cada aparato por separado) o sistemas domóticos con los que se puede programar el encendido y el apagado de los equipos desde otro dispositivo.

Prevenir posibles accidentes

Los daños por filtraciones de agua, cristales rotos, problemas eléctricos o fenómenos atmosféricos están entre las causas más habituales de siniestralidad en los hogares. Por lo tanto es importante dejar encendidos detectores de incendios y sistemas de alarmas que puedan alertar en caso de que se dé algún problema. O cerrar, de haberla, la llave del gas.

Existen también sistemas domóticos que alertan en caso de que se dé un consumo irregular de agua, por ejemplo. Algo que ayuda a reducir el consumo, no solo durante las vacaciones. Según la Asociación Española de Domótica (CEDOM), de media se pierden 100 litros de agua al mes por grifos que gotean.

“Blindar” la casa

Una de las preocupaciones principales a la hora de dejar una vivienda por unos días es la posibilidad de que se produzca un robo. Para prevenirlo, lo más sensato es no dar pistas de que la vivienda está vacía. Repasamos los consejos que la Policía Nacional da al respecto:

  • Cerrar bien puertas y ventanas
  • No bajar totalmente todas las persianas
  • No desconectar el timbre de la puerta
  • Instalar puertas de seguridad o alarmas
  • Instalar un reloj programable que encienda y apague la luz en diferentes horarios

Recomiendan, también, pedir a alguien de confianza que acuda a la vivienda de vez en cuando para revisar que todo está bien. Y, aunque cada vez se recibe menos correspondencia postal, vaciar el buzón para que no se sature.

Es fundamental dar poca información sobre el tiempo que se estará fuera para garantizar la seguridad de la casa durante las vacaciones.

Mantener la seguridad en la distancia

Estos consejos, la mayoría de sentido común, se complementan con otros que no lo son tanto o que han ido cobrando importancia durante los últimos años.

En primer lugar, es conveniente evitar publicar información antes y durante el viaje en las redes sociales. Lo más recomendable es no difundir los planes, sobre todo los relativos a las fechas en las que se estará fuera. Un consejo que deben aplicar todos los miembros de la familia.

Conviene también estar al tanto de lo que está ocurriendo en la vivienda y la zona. Muchos optan por estar en contacto con vecinos y conocidos, para asegurarse de que todo está bien y no ha habido robos y problemas en el edificio o el vecindario. Es aconsejable, también, estar informado gracias a los medios de comunicación locales.

Otra opción es instalar sistemas de seguridad con videovigilancia, que permiten mantener el control en la distancia. Existen también sistemas domóticos inteligentes capaces de analizar el movimiento para determinar si se trata de una alerta real (como una presencia humana) o de un movimiento que no implica peligro (como sombras o el movimiento de la vegetación por el viento, por ejemplo).

Seguir estos consejos e invertir en medidas de seguridad en las viviendas puede evitar desembolsos económicos no previstos o robos. Además, ayuda a abandonar el hogar de forma más despreocupada y disfrutar de las vacaciones con más confianza.

Imágenes | iStock/monkeybusinessimages, Unsplash/Sven Scheuermeier, Unsplash/Samuel Zeller

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