Viviendas para singles, ¿un sector en crecimiento?

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En las últimas décadas los hogares unipersonales han crecido de forma notable. Y se espera que lo sigan haciendo en el futuro. Las viviendas para singles, espacios habitacionales optimizados para una sola persona, probablemente vean aumentada su demanda de ahora en adelante. ¿Está el sector inmobiliario preparado para estos cambios? ¿De dónde saldrán estas viviendas?

Según un estudio de Fotocasa Research, el perfil de soltero demandante de vivienda en España es mujer (64%) de entre 25 y 34 años (48%), de clase media (28%) y que busca emanciparse (56%). Su capacidad económica es moderada y, por tanto, no es probable que adquiera o alquile una vivienda de grandes dimensiones que usará solo de forma parcial.

¿Vamos hacia viviendas de tipo single?

El concepto de unidad familiar hace tiempo que está cambiando. Si a principios del siglo pasado era frecuente encontrar más de dos generaciones en una misma casa especialmente, en aquellas ubicadas junto a los cultivos en suelo rural, hoy en día la unidad familiar más frecuente es la que incluye a dos personas según la Encuesta Continua de Hogares 2020 del INE.

El triple de viviendas unipersonales

Aunque el número de hogares con dos miembros ha crecido durante la última década, la vivienda unipersonal ha crecido mucho más rápido. De 2013 a 2020 la vivienda de dos personas creció en 160.000 hogares y la unipersonal lo hizo en 480.000 hogares, justo el triple. Si la tendencia se mantiene, a finales de la década de 2030 las viviendas de tipo single habrán superado a las parejas.

También según la Encuesta Continua de Hogares, el número total de parejas formales no ha dejado de caer desde principios de siglo, especialmente el número de parejas casadas. El individualismo está ganando terreno al emparejamiento, que según algunos sociólogos a menudo se da por motivos prácticos y económicos: es más fácil pagar el alquiler o la hipoteca en pareja.

viviendas para singles tipo de familia

Parejas LAT: juntos pero sin compartir casa

Pese a esta necesidad, que se da especialmente en entornos urbanos de alta demanda, existen ‘parejas separadas’ llamadas LAT (Living Apart Together, vivir separados pero juntos) que por diferentes motivos viven en viviendas individuales pero comparten una relación.

Trabajar en ciudades diferentes, migrar de avanzadilla en busca de trabajo o buscar más espacio para uno mismo son algunos de los motivos por los que se da este modelo, que exige cierta capacidad económica para alquilar o comprar una vivienda por separado.

¿Viviremos en pisos más pequeños?

No hay que confundir el fenómeno de viviendas para singles con las microcasas o tiny homes. Estas son viviendas de reducidas dimensiones y más económicas, como las de tipo contenedor, habitualmente portables y más sostenibles, aunque carecen de suministros y servicios básicos como alcantarillado.

Las necesidades materiales y de espacio de una familia de tres generaciones que viven en la misma casa son muy diferentes a las que puede requerir una sola persona. Por motivos obvios, la necesidad de espacio es menor. La cocina, el salón y el baño son elementos comunes con tamaños relativamente similares en todo tipo de vivienda. Lo que cambia suele ser el número de habitaciones.

Estudio: clásico ejemplo de vivienda tipo single

Al vivir menos personas, se necesitan menos habitaciones y, por tanto, viviendas más pequeñas de tipo single. Los estudios, “apartamento de reducidas dimensiones” según la RAE, tradicionalmente han cumplido esta función.

Sin embargo, los estudios españoles actuales se aproximan más al concepto neoyorquino de loft, un espacio amplio donde vivir y trabajar que surgió como reconversión de edificios industriales durante los 50. El motivo principal es la necesidad de una habitación extra para el teletrabajo o, en otra aproximación, para dejar espacio a un hobbie, montar un pequeño gimnasio, etc.

El boom de viviendas pequeñas para singles

así es una vivienda para singles

Previsiblemente, durante los próximos años la demanda de viviendas para singles o para una persona aumentará de forma considerable. El mercado inmobiliario deberá adaptarse a esta modalidad, lo que implica reconfigurar y aprovechar la infraestructura habitacional existente.

Viviendas familiares divididas para solteros

Algunos proyectos urbanos nacen directamente con esta mirada hacia un futuro ‘más single’. Además, será necesario reconvertir pisos grandes ya construidos, orientados a familias de cuatro o cinco miembros, en varios pisos más pequeños para una sola persona.

Desde un punto de vista técnico, lo más crítico a la hora de replantear un piso para dividirlo en varios es el acceso a la vivienda y a la bajante de aguas (para ubicar cocinas y baños); a nivel administrativo, la solicitud del permiso para modificar la división horizontal. Este trámite recibe el nombre de segregación de la finca. El resto de la operación es más fácil, aunque requiere una inversión económica.

Locales transformados en viviendas para solteros

Al tiempo que las viviendas grandes se dividen, aparecen con cada vez más frecuencia locales comerciales reconvertidos en viviendas que, sin haber sido proyectadas específicamente para singles, representan un importante apoyo habitacional para el creciente colectivo.

Las ciudades actuales, especialmente aquellas de alta demanda, están recibiendo jóvenes de otras regiones, una concentración de solteros que sin duda sacudirá el urbanismo y necesitará medidas adaptadas, no solo a esta llegada, sino también a las posibles explosiones demográficas derivadas de unir en un mismo lugar a muchos jóvenes recién independizados.

 

Imágnes | iStock/KatarzynaBialasiewicz, iStock/kpalimski

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